Las 35 organizaciones firmantes informaron que tal reconocimiento es en memoria del defensor de los derechos humanos y del medio ambiente, Mariano Abarca, asesinado el 27 de noviembre de 2009, por su defensa de la tierra y el territorio en el municipio de Chicomuselo, y en contra de la minera canadiense Blackfire.
“En la cuarta edición del reconocimiento queremos visibilizar a los colectivos que luchan y defienden el medio ambiente o que proponen alternativas ambientales sustentables”, informaron.
Señalaron que Mariano Abarca Roblero nació un 20 de noviembre de 1958, en el municipio de Chicomuselo, Chiapas, en la cabecera que lleva el mismo nombre; de oficio albañil, sencillo, modesto y valiente, con una gran conciencia social y ambiental, además de esposo y padre de cuatro hijos.
A partir de la llegada de la empresa minera canadiense Blackfire —en 2007—, para extraer el mineral barita, empezó su resistencia colectiva y organizada con un puñado de mujeres valientes al ver las afectaciones socioambientales de su pueblo.
Por su lucha fue amenazado, intimidado, golpeado e intentaron corromperlo, pero nunca cedió. Ante ello, la empresa canadiense, bajo acusaciones falsas y en contubernio con el gobierno local, logró encarcelarlo ilegalmente; no obstante, gracias a la presión y solidaridad nacional e internacional, sobre todo a su integridad y determinación, logró salir el 28 de agosto de 2009.
Como representante de la Red Mexicana de Afectados por la Minería (REMA) en Chicomuselo, coordinó el encuentro estatal de la REMA contra el modelo extractivo en su pueblo natal; sin embargo, no contentos los intereses mineros, el 27 de noviembre de 2009 fue asesinado por la espalda a manos de los empleados de la misma empresa.
Hoy su caso ha sido llevado a la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y es la primera historia en su tipo que llega a la Corte Federal de Canadá, acusando al gobierno de, presuntamente por acción u omisión, tener responsabilidad en su asesinato.
Objetivo del premio
Se busca reconocer, agradecer, visibilizar y valorar las luchas colectivas en favor del medio ambiente y de los pueblos, así como las búsquedas de alternativas socioambientales.
Pueden participar organizaciones campesinas o indígenas, grupos, colectivos, tanto rurales como urbanos del estado de Chiapas que no tengan afiliación política partidista, que luchen o resistan de manera colectiva y organizada en la defensa de sus territorios y los derechos de la naturaleza frente a los efectos socioambientales de megaproyectos u otras acciones y omisiones gubernamentales.
La fecha límite para postular es el 27 de septiembre de 2022, y la fecha para dar a conocer al colectivo ganador será el 10 de octubre de este año.
El premio consiste en otorgar públicamente un reconocimiento físico al colectivo ganador para el día 27 de noviembre; esto cada año, en algún lugar de Chiapas —previamente anunciado—, donde se le reconoce al ganador con un acto simbólico y una invitación de prensa.











