Con el surgimiento de las redes sociales como Facebook e Instagram, y más recientemente TikTok, la línea entre lo público y lo privado se ha ido perdiendo cada vez más. Son millones las personas que comparten prácticamente toda su vida en las plataformas de entretenimiento, sometiéndose al escarnio de la sociedad.
Bajo esa perspectiva, se han hecho virales videos en que padres o madres “enseñan” una lección a su hijo o hija, mismos en los que exponen lo que hicieron y los obligan a hacer algo en relación a la falta que cometieron, lo que de acuerdo con la psicóloga infantil y psicoterapeuta Gestalt, Leticia Pérez de la Cruz, representa una humillación y manifestación de violencia.
El más reciente caso fue el de un adolescente al que su padre lo obligó a ir en sandalias a la escuela, por haberse burlado de un compañero que llevaba unos tenis que no eran originales y, además, hizo que le regalara sus tenis originales a dicho compañero.
El video fue compartido miles de veces y retomado por varios medios de comunicación.
La psicóloga manifestó que esto definitivamente es un tipo de abuso y demuestra que quien lo hace está acostumbrado a humillar, porque al grabar y publicar estos videos lo que se hace es humillarlos, lo que definitivamente tendrá un impacto emocional causando consecuencias en el autoestima, y en ciertos casos, a replicar tal humillación.
Si el objetivo de un papá o una mamá es enseñar empatía y respeto, no se puede hacer violentando y humillando al hijo o hija, puesto que es contradictorio ya que están haciendo lo mismo; realmente están enviando un doble mensaje y no habrá un entendimiento claro sobre la lección deseada.
Al enseñar con un doble mensaje, lo único que causa es confusión, culpa, vergüenza y baja autoestima en un niño, debido a puede ser que no repita la falta por la que fue castigado o que la replique a mayor magnitud. Por eso es importante aprender verdaderos métodos, como la crianza positiva.
Si la intención es enseñar empatía y respecto, se tienen que vivir (experimentar) en el entorno familiar. Los niños aprenden a través del ejemplo y nada más. La violencia genera un impacto emocional grave. y esto la ciencia lo ha demostrado, pues hay un sinfín de estudios que lo prueban.
La especialista reiteró que educar grabando y exhibiendo en redes sociales es un acto de violencia y el hecho de que mucha gente lo respalde, es muestra de que este tipo de prácticas están arraigadas entre la sociedad, siendo conductas normalizadas en muchas familias.












