Covid-19 cambió pensamiento para testar

Covid-19 cambió pensamiento para testar

Las muertes repentinas que se presentaron durante el punto más álgido de la pandemia de la covid-19 impulsó a que las familias se preocuparan por hacer sus testamentos para heredar un patrimonio y no para dejar problemas después de la muerte, comentó Roberto Joaquín Montero Pascacio, notario público 148 en Chiapas.

A pregunta expresa si la obtención de este documento es muy costosa o lleva demasiado tiempo su trámite, mencionó que una de las instrucciones que ha girado el titular del Poder Ejecutivo estatal, Rutilio Escandón Cadenas, es que haya accesibilidad social y que no se hagan gestiones burocráticas.

De manera general, calculó, la gestión puede costar unos tres mil 500 pesos, sin embargo, en estos días hay promociones que bajan hasta un 50 % su precio original. “Después de la pandemia muchas personas se acercaron a preguntar”.

A nivel nacional, dijo, prácticamente se ha hecho una tradición que en septiembre se presenten las mejores ofertas para hacer un testamento; la idea es que que las personas tengan más acceso a los servicios notariales.

A pesar que se ha generado un cambio después del daño que dejó el coronavirus en la parte social, en “Chiapas como en México no existe una costumbre de que en verdad vayas a testar”. De hecho, todavía hay algunas creencias en los usuarios que dejar esta certeza jurídica significa en lo sucesivo la muerte; al contrario, se trata de un gesto de responsabilidad familiar.

Acto de responsabilidad

“No entendemos que el hecho de hacer un testamento es en verdad un acto de responsabilidad, protegiendo el patrimonio de tu familia. Todos los días salimos a trabajar, a echarle ganas por buscar un patrimonio y un futuro para nuestros hijos y para nosotros”, remarcó el notario público 148.

Para hacer los trámites se requiere de la credencial de elector, el RFC, acta de nacimiento, comprobante de domicilio y la CURP. En menos de dos días se obtiene este documento que da certeza jurídica a las familias chiapanecas.

Más allá del gasto económico que implica dejar un patrimonio intestado, el precio más grande se da dentro del núcleo social, debido a que han ocurrido casos donde las familias discuten por el control de los bienes de la persona fallecida.