Para el senador Emilio Álvarez Icaza Longoria, la crisis que se vive por el Covid-19 en el país está agudizando o acentuando la desigualdad sobre todo en estados pobres como Chiapas, Guerrero y Oaxaca.
Con respecto a la reactivación económica, expresó que se sigue observando una debilidad en lo que se refiere a los apoyos de las empresas.
“Hay una estrategia débil del gobierno mexicano para evitar que quiebren las empresas, sobre todo las pequeñas y medianas”, dijo.
La expresión del presidente respecto a que “quiebren quienes tengan que quebrar” no le parece afortunado al senador, por lo que esta situación representa una oportunidad para concertar una reactivación económica junto con los sectores sociales, académicos, civiles y económicos.
“Los últimos reportes indican que hay más de medio millón de empleos perdidos y las estimaciones son mayores, por lo que de consolidarse, la oferta de creación de empleos de AMLO queda francamente lejos”, dijo.
Nueva normalidad
Dentro de este contexto, ante el plan para regresar a la “nueva normalidad” presentando por el Gobierno Federal, el legislador señaló que “parece un plan bien estructurado pero su preocupación es justamente por la veracidad de la información que se ha recibido”.
Icaza Longoria externó que “existen dudas fundadas y razonadas respecto a lo que se ha informado en materia del número de contagios y de personas que han fallecido, en donde matemáticos y epidemiólogos han manifestado muchas reservas, ya que el número de infectados no debió haberse multiplicado por un factor de ocho como dijo el secretario López Gatell, sino por un factor de 30”.
En torno al tema, dijo que hay enorme debate que ha alcanzado dimensiones internacionales con respecto al número de muertes en México, esto es relevante porque “las premisas de los cálculos pudieran no ser del todo certeros”.
“De manera de que el regreso a la nueva normalidad sigue teniendo parte de los obstáculos hoy establecidos en materia de la solidez, consistencia y verosimilitud de la información.
“Son aspectos determinantes que determinarán la eficacia del regreso a la nueva normalidad” y segundo, la dimensión social del impacto del coronavirus, concluyó.












