El Instituto Tecnológico de Tuxtla Gutiérrez (ITTG) ha creado un prototipo detector de fugas de agua con apenas un margen de error del dos por ciento; se trata de un sistema de sensores que detectan el lugar preciso por donde sse encuentre alguna filtración dentro de una red de tuberías.
Francisco Ronay López Estrada, profesor del Departamento de Posgrado en el ITTG, dijo que este prototipo se acoplaría perfectamente al sistema de tuberías como del Sistema Municipal de Agua Potable y Alcantarillado (SMAPA), ya que se trata de unidades donde es difícil detectar el lugar exacto de una fuga.
“Queremos detectar fugas de agua, pero detectar una fuga no es suficiente ya que no basta con decir ‘ahí se está saliendo el agua’, pero no te sirve de nada si no te digo en dónde se está fugando el agua. Imagínate en una red de tuberías de 10 kilómetros, para saber dónde está la fuga”, detalló López Estrada.
Agregó, que este sistema funciona mediante válvulas utilizando algoritmos matemáticos, a través de una información reducida que producen cuatro sensores las cuales indican el lugar preciso, con un margen de error del 2%. Este prototipo es el tercero en su tipo a nivel nacional.
Estos sensores ahorrarían un gasto en los recursos públicos, ya que actualmente para detectar una fuga se abre el suelo por donde se filtra el líquido al exterior, sin embargo, la mayoría de las veces la fuga no se encuentra en ese lugar, por lo que se vuelve abrir otra parte de la calle invirtiendo doblemente en recursos económicos y humanos.
“¿Qué involucra detectar una fuga?: Emplear personal capacitado, maquinaria pesada, abrir y tapar el tráfico y resulta que no está ahí, ¿Y todo ese dinero qué? Hay equipos ultrasónicos que te pueden hacer un escáner, pero tienen van a un alcance muy limitado”, abundó.
Con el prototipo de López Estrada la distancia en la detección no es un problema, debido a los algoritmos matemáticos que permiten predecir por donde se está fugando el agua. De igual manera puede ser empleado para otro tipo de fugas de líquido como gasolina y petróleo, es decir, que su operatividad puede ser utilizada en el ámbito petroquímico.
“A nivel estatal es único (prototipo), en el país hay tres prototipos de este tipo. Uno lo tiene el Instituto de Ingeniería de la UNAM; el otro lo tiene Guadalajara y éste es el tercero. El nuestro fue financiado por el Instituto Tecnológico Nacional de México, aún tenemos un financiamiento para dos años más, con la finalidad de hacer el trabajo más robusto”, finalizó.












