Campesinos de Huitepec Ocotal buscan por medio de un vivero enfrentar la crisis económica que les dejó la pandemia de covid-19, y a su vez generar conciencia entre la población para la siembra de árboles de roble.
Comentan que es un nuevo proyecto sustentable, así que la semilla de roble y la tierra se obtiene de la misma zona. Con ello se busca financiar la escuela de los niños y formar una granja de aves, libre de químicos para autoconsumo.
Son campesinos que buscan, por medio de un vivero, enfrentar la crisis económica que les ha dejado la pandemia de covid-19, y también generar conciencia entre la población para sembrar árboles de roble en la siguiente temporada de lluvias en 2022.
Los habitantes cuidan el cerro de Huitepec, el cual genera gran parte del agua que consume la ciudad; también han hecho campañas de reforestación con especies nativas de la región de los Altos de Chiapas.
El roble es un protector de vida, puede sembrarse de los 800 a más de 2 mil metros sobre el nivel del mar. En México pueden llegar a medir hasta 10 metros de altura.












