Crece la industria de la transformación del plástico

Crece la industria de la transformación del plástico

La participación de Chiapas en la industria de la transformación del plástico, utilizando tecnología avanzada y ambiental ha venido creciendo a pasos agigantados entre el 2014 y lo que va de este año. Su máximo exponente, una planta industrial instalada en Berriozábal, en la Región Metropolitana, que utiliza energía solar –celdas solares con capacidad de generar 200 Kilowatts–, central fotovoltaica más grande del estado y entre las de mayor capacidad de este sector industrial en todo México, para la fabricación de tres mil productos al mes, libres de contaminantes tóxicos que se comercializan impactando en el desarrollo del campo, marítimo, agricultura, agroalimentario, pesca y del sector de la construcción del país. La elaboración de productos derivados del plástico como tinacos, hornos industriales, contenedores, boyas marítimas aplicando tecnología de punta y ecológica, con mano de obra 100% regional, ha posicionado a Chiapas en este mercado que aún se considera virgen en el sur de México, compitiendo con estados del Centro y Norte del país. Nicolás Juárez Rodríguez, director general de esta industria del plástico en Chiapas, explicó que a dos años de iniciar operaciones comerciales para todo el país, no solo ha generado desarrollo económico y laboral en la región, sino que también es una punta de lanza para posicionar al estado entre los diez primeros lugares en desarrollar productos con tecnología de punta ambiental desarrollado por la misma compañía chiapaneca. Incluso, los procesos desarrollados en esta planta industrial han sido certificados internacionalmente con la norma ISO 9001 por su sistema de gestión de calidad, innovación y cultura ambiental. Además de tener ya patentados más de una decena de productos tecnológicos ante el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI) y que para fines de año esperan aumentar a 50 registros. Juárez Rodríguez aseguró que el crecimiento de esta industria en Chiapas no es solo resultado de la inversión privada, sino de una valiosa vinculación con dependencias gubernamentales como la Secretaría de Economía del estado (SE) y del Trabajo y Previsión Social (STPS) que han aportado financiamientos para el desarrollo de proyectos innovadores en esta planta, y becas y asesorías en cuanto a lo laboral. El Conacyt y la Secretaría de Economía federal también han sido espectadores de este crecimiento industrial, ya que reconoció a esta planta en este 2015 como Oficina de Transferencia del Conocimiento única a nivel nacional por sus procesos tecnológicos y ambientales en la elaboración de sus productos y la catalogó como una de las diez organizaciones finalistas dentro de la convocatoria al Premio Nacional de Tecnología e Innovación (PNTI) 2015, el máximo galardón que otorga el Gobierno federal a compañías ejemplares con un modelo innovador de administración de tecnologías que generan innovación.