Crece la piratería en la radio

"David Morales * CP. La piratería en la radio es un problema que supera la explotación ilícita de la frecuencia radiofónica que es propiedad de la nación, al igual que el agua y el petróleo. A decir del empresario Francisco Simán Estefan, es un comercio que obtiene beneficios sólo para un grupo muy pequeño, pero que no sólo afecta a la industria radiofónica, ""es una práctica con evasión fiscal, que engaña al anunciante, que no cumple con los compromisos con el gobierno, que prostituye a la industria y que genera inestabilidad económica"".

En entrevista, estimó que en todo el estado existen más de 80 radioemisoras que operan fuera de la ley, principalmente en la zona costa de Chiapas. La mayoría de ellas en la Frecuencia Modulada (FM), esto debido a las facilidades en la instalación del equipo.

Aunque en forma se han registrado cinco radios piratas en Tuxtla Gutiérrez, el número de ellas es variable, pues al no ser emisoras legales, no tienen seriedad. Su capacidad técnica es mínima, tienen descomposturas y salen del aire, expuso el empresario.

La industria de la radio legal debe cumplir con una larga lista de obligaciones con el gobierno federal, sindicatos y asociaciones. En la lista se encuentran, sólo por citar algunas, pagar el tiempo de Estado, tiempo fiscal, tiempo al Instituto Federal Electoral (IFE), emitir los mensajes del gobierno federal, mensajes de la Cámara de Senadores y Cámara de Diputados, transmitir programas de RTC, cumplir con el balance entre el 40 por ciento comercial y 60 por ciento de contenido; además de pago de impuestos a la asociación de autores de música y a la asociación de intérpretes y principalmente, cubrir los compromisos laborales con los empleados. ""Son obligaciones que una radio pirata no cumple, evaden toda la carga impositiva"", dijo el entrevistado.

Sobre la operatividad de las radios piratas, Simán Estefan expuso que se registran ante Hacienda como comercializadoras y agencias de publicidad, para ocultar las antenas se aprovechan de anuncios espectaculares y banderas. No cuidan la modulación y la frecuencia, causando así interferencias entre las señales.

Sobre el contenido: ""algunas se cubren con la manta de religiosidad y entran los brujos. Personas sin escrúpulos que a través de mentiras sacan provecho de la gente. Yo te curo milagrosamente, te busco el amor, te arreglo los problemas económicos, son sus promesas"", agregó.

A decir del empresario, los locutores no respetan las normas del buen vocabulario, incitan al no voto y a no respetar a los símbolos patrios. Algunas emiten comentarios y acusaciones sin fundamento a funcionarios públicos y no dan la cara.

Sobre la explotación comercial: engañan al anunciante a quien le dan una factura quizás apócrifa y le generan la creencia de que es un acto lícito. El precio por sus servicios está muy por debajo de la industria legal y llegan a bajar sus costos hasta llegar a ""la prostitución de la industria"". Finalmente, Francisco Simán Estefan señaló que la radio legal, al pagar todos sus impuestos, genera un crecimiento a nivel nacional. ""Somos garantes de cumplir con nuestras obligaciones, las radios piratas no cumplen con nada, sus beneficiarios son un grupo muy pequeño; es un fenómeno que va en aumento"".

"