La falta de recursos económicos para pagar inscripciones, comprar uniformes, útiles escolares y otros gastos, ha condicionado el crecimiento de clientes y la usura en casas de empeño, por lo que cada día haya un mayor número de clientes que acuden a realizar trámites prendarios para atender la disposición del eventual regreso a clases presenciales del próximo ciclo escolar, según disposiciones gubernamentales.
La suspensión de clases con motivo de la pandemia de covid-19, provocó que se tengan que renovar no sólo los uniformes escolares y zapatos, sino cuadernos y otros gastos para los cuales padres de familia no estarían preparados económicamente, y esto genera el fenómeno de buscar préstamos prendarios, situación que ocurre principalmente en la cuesta de enero e inicio de clases.
En entrevista, Karim Jazmín Aguilar, cajera-guardadora de la casa de empeño Prestamil, dio a conocer que la afluencia de pignorantes ha incrementado en un 50 por ciento, ya que las familias buscan empeñar sus prendas u objetos con el fin de contar con recursos para cubrir los gastos del próximo ciclo escolar.
Dijo que antes atendían 10 empeños en el día, y ahora suman más de 15 clientes diariamente, sobre todo porque la mayoría de las familias tienen que cubrir inscripciones escolares y surtir la lista de útiles, pero al no contar con recursos caen en la necesidad de buscar préstamos.
Panorama
Señaló que esta cifra es baja en comparación de años anteriores, en donde la afluencia era mayor ya que muchos padres de familia se preparaban con mucha anticipación para realizar las compras de los útiles escolares, uniformes y para el pago de las cuotas voluntarias, pero ahora se han mantenido al margen de lo que suceda ante la situación de la pandemia actual.
“En estos últimos días ha habido un aumento en la afluencia, ya que la situación que se vive en la región es apremiante en el tema económico y en esta temporada el número de clientes ha aumentado hasta 50 por ciento en comparación a otros meses del año”, abundó.











