Crédito

No obstante que en el interior de las entidades bancarias se reconoce que se debe tener cautela en el otorgamiento de crédito para no endeudar a las familias mexicanas, en un escenario que prevé para este año se triplique la cartera de las pequeñas y medianas empresas debido a que la banca está sana, capitalizada y tiene liquidez y mantendrá niveles necesarios para incrementar su cobertura, se dice que hay ahora interés en elevar el crédito al campo debido a que existen mejores condiciones económicas.

De acuerdo con información de las propias entidades financieras, actualmente la cartera de crédito al agro en México suma 89.6 millones de pesos, y además, el crédito bancario al sector agropecuario ha mostrado un crecimiento en el primer trimestre de este año.

Se argumenta que existen mejores condiciones para elevar el crédito al campo, entre éstas el crecimiento propio del sector, el avance de la economía mexicana y los altos precios de los alimentos.

También se informa que el índice de morosidad es sólo del 2.5 por ciento, con una mayor certidumbre de la recuperación de los créditos, sin embargo, la diversidad de escenarios y realidades hace que anuncios como éste parezcan corresponder en el mejor de los casos a los estados del norte del país, en los que la tecnificación, la mecanización y el capital están a la vista, con resultados al parecer inmejorables, aunque no sin problemas.

De este lado de la realidad se ve bien que haya interés de las entidades financieras en sumarse al apoyo al agro, no obstante, pareciera lejano el escenario en que esto pueda traducirse en un mejoramiento de los productores agrícolas y de sus familias con la posibilidad de asegurar sus ingresos futuros, como lo sostienen los mismos representantes de los grupos bancarios que se encuentran en pos de dicho propósito.

Lo cierto es que el crédito para el sector, en algunas regiones del país, es todavía la última parte de un todo que tiene pendiente mayor asesoría para la producción, cobertura de seguro ante cada vez más frecuentes y variados siniestros, garantía de que permanecerán abiertos los canales de comercialización, entre otras necesidades que son constantemente planteadas por diversos grupos productivos.