Creencias y religiosidad respaldan peregrinaje

Al realizar una consulta ciudadana en la capital chiapaneca para conocer la opinión general acerca de las peregrinaciones de la Virgen de Guadalupe, el resultado fue que la mayoría de la gente ve esta práctica como parte del patrimonio cultural que como una celebración de índole religiosa.

María del Rosario Trujillo, maestra de profesión, señaló que aunque no participe de todas las festividades religiosas de la fe católica, sí celebra el 12 de diciembre; es parte de las fiestas que conmemoran en su familia desde el tiempo de sus abuelos, para ella es una fecha importante porque forma parte de su herencia familiar, pero “desde luego también por la virgencita”, mencionó.

Otras personas piensan en la fiesta de Guadalupe como actividades que fomentan la inseguridad en las calles, el desorden y la suciedad en la vía pública, como opinaron “Martha” e “Israel”, estudiantes de Enfermería que aseguraron ser católicos.

Sin embargo, al margen de las protestas, también hay quienes ven en las peregrinaciones un importante elemento de las tradiciones más que una fiesta de importancia religiosa. Ricardo de León Abarca, un adulto de la tercera edad que cuenta ya con más de 80 años, refirió que ve las peregrinaciones desde que era joven, pues es originario de Tuxtla Gutiérrez.

El octagenario dijo que no profesa ninguna religión en la actualidad, aunque sí ha entregado su fe en varias creencias. Señaló que es tradición que año con año los peregrinos efectúen sus actividades, que transiten por la carretera en busca de la expiación y que lleven atuendos significativos, lo cual, en su conjunto significa un sello distintivo de la ciudad, una señal de identificación.