La crisis que actualmente enfrenta el Partido Acción Nacional (PAN) y que se vio reflejada en las votaciones del pasado 1 de julio y del 25 de noviembre con las extraordinarias, se debe a la división interna que existe y que no han consolidado una estructura, reconoció Janette Ovando Reazola, presidenta estatal del Blanquiazul.
La legisladora, quien ha sido criticada en varias ocasiones por generar conflictos con su mismo partido, explicó que primero deben de hacer una reestructura de funcionamiento, a través de la implementación de ejercicios democráticos.
“La gente no cree lo que decimos y la gente no va a confiar en nosotros; es evidente, que no hemos logrado tener la confianza de los ciudadanos”, reconoció.
Pese a la poca representación que tienen en los municipios y en el Congreso Local, la militante del PAN aseguró que será un contrapeso responsable en la implementación de las nuevas políticas públicas que implemente el gobierno en turno, pero no para generar conflictos o declaraciones mediáticas, más bien, para apostarle al desarrollo que tanto necesita Chiapas y el país.
Tan baja fue la votación que obtuvo el PAN que, el único espacio que alcanzó en el Congreso del Estado, está hoy ocupado por Ovando Reazola.
En las elecciones extraordinarias celebradas en 10 municipios de Chiapas, este partido político apenas alcanzó mil 251 votos y solamente registraron tres candidatas; en Santiago El Pinar obtuvieron cero votos.
Aceptó que el PAN tiene una mayor representación en el Norte del país; no obstante, la dirigencia nacional debería de voltear a la zona Sur, donde falta más arraigo político.
Mencionó que aún no ha recibido las nuevas instalaciones, a pesar de que fue reinstalada como presidenta del PAN en el Estado, y las consecuencias se reflejan en el divisionismo que no genera identidad con los chiapanecos.
Finalmente, confió que Marko Cortés, quien asumió la dirigencia nacional del PAN hace unas semanas, tome nota que las disputas internas afectan el rendimiento del partido.












