La crisis económica, de seguridad, social y política que se vive en diversos países del mundo son las causas fundamentales que obligan a miles de personas a salir de sus lugares de origen y buscar oportunidades en otros lados, estableció el obispo de la Diócesis de Tapachula, Jaime Calderón Calderón.
Dijo que ello ocurre en Centroamérica y otras naciones, por lo que la mayoría busca llegar a los Estados Unidos, en tanto la Frontera Sur de México es la receptora de las caravanas de migrantes.
Mostró su pesar y preocupación ante la migración forzada, considerada por el papa Francisco como “tragedia humana”, por lo que llamó a la sociedad a sensibilizarse ante los que la sufren.
Dijo que las Conferencias del Episcopado de Honduras, de México y de Estados Unidos se han unificado para hacer llamados a los gobiernos con la finalidad de “actuar de inmediato para fortalecer las estructuras que promuevan una economía sustentable”.
Asimismo, promover el respeto a los derechos humanos y “dejar de fomentar la xenofobia y condenar a los migrantes señalándolos como criminales o lacras sociales”.
“Las caravanas de miles de extranjeros que han abandonado su propia tierra nos ha movido a ser solidarios y generosos con ellos”, dijo.
Insistió: “Ahora nos toca decir que nos esforcemos en reflejar el rostro del buen samaritano y ser ayuda para quienes de paso por nuestra Diócesis buscan llegar a un mejor lugar”.
Monseñor Calderón se refirió nuevamente a la inseguridad que prevalece en la región de la Costa, Soconusco y Frontera Sur de Chiapas, estableciendo que no se puede bajar la guardia.
“La seguridad de todos es un tema vital y los principales responsables de velar por ella son las autoridades a quienes confiamos el gobierno de nuestros municipios”, indicó.
Por ello, insistió en su llamado a los gobiernos estatal y municipales a continuar realizando acciones para brindar plenas garantías a la sociedad, pero que también se informe de los avances y resultados de las mismas.











