Por cada carnicería nueva que se abre se cierran por lo menos dos, y es que la difícil situación económica que enfrenta el país lo que provoca que este alimento se consuma cada vez menos, señaló en entrevista el presidente de la Unión de Tablajeros de Tapachula, José Andrés Ruiz Romero, quien expuso que un alto porcentaje de establecimientos en los mercados públicos de Tapachula se encuentran cerrados.
Informó que en los principales mercados de Tapachula como el San Juan, Sebastián Escobar y Soconusco, entre otros, hay unos 300 locales que estaban destinados a la venta de carne, de los cuales solo la mitad trabaja con regularidad y de estos algunos están completamente cerrados, pues pocos son los consumidores que buscan el producto, además de que se compite con distribuidoras de carne y supermercados.
Ruiz Romero dijo que las ventas se han ido en picada debido a la difícil situación económica que afrontan las familias de esta región; el negocio que antes resultaba muy redituable, ha ido mermando, la gente ya no compra el producto como antes y quizás en promedio hayan bajado un 80 por ciento su consumo pues prefieren otros alimentos que resultan más baratos.
Los establecimientos de los mercados dedicados a la venta de carne resultan muy caros para las actividad si no se es el propietario porque los ingresos no alcanzan ni para cubrir el pago de los servicios de sus locales debido a las bajas ventas.
Expuso que muchos de los tablajeros han tenido que abandonar porque los costos son caros, tan sólo el pago de luz -que es de manera mensual- para estos establecimientos es de 10 mil pesos y muchos de los carniceros actualmente apenas y venden unos 3 mil pesos al día; además de la luz hay pagos de impuestos, de derechos y obligaciones.











