La práctica quiebra de los bancos de inversión Lehman Brothers y Merrill Lynch es la senal más reciente de la crisis económica que afecta a Estados Unidos, que nadie sabe cuándo ni dónde terminará, pero que ya afecta a los mercados de valores latinoamericanos y al mexicano en particular.
Lehman Brothers es una empresa con una historia de 158 anos que se declaró en bancarrota luego de no lograr atraer financieros para un rescate que a final de cuentas dio al traste con una institución que el domingo sumaba deudas por 613 mil millones de dólares, con acreedores literalmente en todo el mundo. Merrill Lynch, a su vez, fue fundada en 1914 y para salvarla fue adquirida por el Bank of America en 44 mil millones de dólares en una operación en acciones y bonos.
Ambas, en alguna medida, símbolos de Wall Street y con ello de la hegemonía financiera estadounidense. Ambas, víctimas de los problemas en el mercado hipotecario, que ya llevó al gobierno de ese país a intervenir en las dos mayores empresas de garantía hipotecaria del mundo, Fannie Mae y Freddie Mac, como parte de una situación que el casi legendario economista Alan Greenspan, ex presidente de la Reserva Federal de EU, consideró como excepcional y parte de una crisis más prolongada.
De hecho, se anuncia que otras empresas, incluso la aseguradora más grande del mundo, AIG, están también en algún tipo de aprieto, si bien el presidente George W. Bush y el secretario del Tesoro, Henry Paulson, opinaron que la crisis será en beneficio del país, al permitir °?corregir excesos°±.
Que esos °?excesos°±, según algunos economistas, hayan sido responsabilidad en buena parte del actual gobierno estadounidense quedó de lado. Sin embargo, lo que no quedó de lado son los efectos que esos problemas tienen en otros países, incluso México. Aunque parezca innecesario, es importante recordar que las dificultades económicas estadounidenses se traducen a su vez en problemas para nuestro país. La economía de las dos naciones está vinculada en muchas formas y ciertamente se resentirá el golpe en todas ellas: comercio, inversiones, turismo y remesas.
El actual sería el momento para que las autoridades económicas de nuestro país expliquen cómo se enfrentará la crisis.
Seguridad privada, problema de todos
Los empresarios de Nuevo León han contratado expertos de Israel, Francia y Estados Unidos para capacitar a miembros de la Secretaría de Seguridad Pública local y a guardias privados. Deberán tener cuidado ellos y el gobierno estatal pues ha resultado perjudicial la formación de grupos de élite en otros momentos.
Tienen derecho a velar por su seguridad ante la incapacidad de la policía local y federal, pero también la responsabilidad de no implicar al resto de la población en problemas futuros.
En 1998, por ejemplo, se formó el grupo Yaqui, un equipo antisecuestros entrenado por policías extranjeras. Desapareció tres anos después, pues según la PGR, algunos de sus miembros se convirtieron en secuestradores. zCómo aseguran los empresarios que sus guaruras no serán plagiarios en el futuro? Si laboran de acuerdo con el gobierno de Nuevo León, es de esperarse que éste ya lo tenga pensado. zSí?
Hace falta que para brindar más seguridad el Estado supervise ese tipo de iniciativas privadas. Al final, los grandes empresarios siempre tendrán forma de cuidarse a sí mismos, un lujo inalcanzable para el grueso de los mexicanos. (El Universal)











