Por el poco movimiento económico que predominó en los sexenios anteriores mucha gente se ha visto en la necesidad de vender sus propiedades, lo que ha incrementado la demanda de los servicios de los valuadores certificados, dio a conocer el presidente del Colegio de Valuadores de Chiapas, Horacio Coutiño Torres.
Dijo que es difícil establecer en que porcentaje creció la venta de viviendas usadas, dado que es un grupo amplío de valuadores en la entidad, pero es muy notorio, sobre todo en la capital y municipios aledaños.
Comentó que como valuadores certificados deben verificar todos los días el comportamiento del mercado, para aplicar con base a ello el valor de una propiedad. Este no se define por la historia del inmueble o por la simple apreciación del dueño.
Señaló que sobre la oferta de viviendas provoca que los precios disminuyan, así como el que haya poco circulante. Por ejemplo, si una propiedad vale más de un millón de pesos, tendrá pocas posibilidades de venderse rápido, por lo que si un comprador hace una oferta menor el vendedor aceptará.
Coutiño Torres, indicó que la oferta y la demanda influye en los precios de las viviendas particulares, y específicamente tiene que ver la ubicación, la superficie, tipo de construcción, entre otros factores.
En la capital chiapaneca, las zonas más caras son Los Laureles, El Mirador, Vista Hermosa, y los fraccionamientos residenciales; las de bajo costo son en la periferia, donde todavía no se cuentan con todos los servicios básicos. En ello tiene mucho que ver el nivel socioeconómico de las personas.
El presidente del Colegio, explicó que la función del valuador es muy amplía, no se concentra en un área específica o única, atañe a todo lo que se requiere definir un valor.
En la entidad el rubro de bienes inmuebles es en el que más incide la actividad de los valuadores, básicamente en los traslados de dominio, escrituraciones y otros relacionados.
El gobierno con base a los valores fincan también algunos impuestos. Para dar la certeza de ese valor y de que ese impuesto está bien proyectado.
El Colegio actualmente está integrado por 70 profesionales asociados, de los cuales 48 están en activo. Está integrado a la Federación de Colegios de Valuadores, conformada por 48 colegios en todo el país, lo que le da una representatividad internacional.
Para poder ejercer en el ámbito profesional y ser reconocidos por el gobierno del estado, federal, y por las instituciones que requieran sus servicios, deben contar con una cédula profesional de valuador, que certifica que tienen mínimo un posgrado en su área.
Trabajan principalmente con gobierno estado a través de la dirección de catastro, por medio del cual prestan sus servicios a la sociedad, para que mantenga actualizado su banco de datos.
También trabajan con los tribunales, cuando se requiere de dar un valor a un objeto a través de un perito reconocido. Para ello, el Consejo de la Judicatura los certifica.












