Crisis orilla a rentar tortillerías en la capital
Industriales prefieren rentar sus tortillerías que cerrarlas ante la actual crisis económica que ha dejado la pandemia. CP

La crisis que ha dejado la pandemia por el coronavirus no sólo ha provocado en el caso de las tortillerías de Tuxtla Gutiérrez, bajas ventas, el cierre de locales, sino que ha obligado a industriales del sector a dar rentada su maquinaria para poder lograr salir de la recesión económica en la que están sumergidos muchos.

José Ramón Salazar Ballinas, presidente del Grupo de Industriales de la Tortilla Somos Chiapas, señaló que antes de la pandemia el sector ya venía padeciendo una situación difícil por la competencia desleal que generan las tortillerías que operan de manera irregular en la capital, además de la falta de programas gubernamentales al sector, entre otros factores, así como de los constantes incrementos a las materias primas.

A todo ello, se ha sumado las deudas que han venido arrastrando algunos empresarios derivado de los créditos que han solicitado para poder sacar a flote sus negocios, la cual se ha agravado con la crisis económica que ha desencadenado la pandemia del Covid-19.

“Esto ya no es negocio, antes lo era, hoy quienes lo tienen es para sobrevivir, pero los dueños están rentando las tortillerías porque no hay opciones para poder sacar adelante el negocio”, indicó

En entrevista, Salazar Ballinas señaló que a las personas que se les da rentado, se encargan de pagar el local y la maquinaria, mientras que sus ganancias la obtienen de la venta de tortilla.

Señaló que al ser negocios familiares, varias tortillerías tuvieron que cerrar, debido a que por la pandemia muchos propietarios enfermaron de Covid-19 y, desafortunadamente, algunos de ellos perdieron la vida.

“Tortillerías que tenían 40 años de funcionar cerraron porque el dueño o la dueña falleció por el coronavirus y los hijos al dedicarse a otra cosa deciden cerrar el local”, indicó.

El empresario dijo que la crisis que ha dejado la actual pandemia no sólo ha golpeado a los industriales de la masa y la tortilla, sino también al propio consumidor, donde antes compraba uno o más de un kilo y actualmente sólo compra siete u ochos pesos de este alimento básico.

José Ramón Salazar Ballinas dijo que uno de los riesgos que se corre con el cierre de tortillerías formalmente establecidas, es que aumente el número de establecimientos irregulares, donde no cumplen con las normas de salubridad así como de seguridad, este último por el tema de los tanques de gas.