Cristal, la droga que gana terreno entre los jóvenes

Cristal, la droga que gana terreno entre los jóvenes

Cristal y fentanilo son los dos nuevos conceptos que se están mencionando con más frecuencia en el mundo de las drogas, ganando terreno en los últimos años. Sin embargo, la salud de los jóvenes e infantes se puede agravar si no se generan políticas públicas para frenar el consumo. Tan solo en la primera sustancia en mención, según los especialistas, la ingesta (desde el 2013) aumentó hasta un 500 %.

La psicóloga Liliana Cuesta Jiménez, adscrita a la Unidad de Especializada de los Centros de Atención Primaria en Adicciones (Uneme-Capa), detalló que en Chiapas han tenido reportes de infantes con apenas 12 años que ya presentan complicaciones por el consumo de sustancias adictivas.

“La droga de inicio sigue siendo el alcohol y está llevado de la mano a la marihuana, pero estamos teniendo muchos casos de consumo de metanfetanimas, cristal (…); ya tenemos las otras drogas que están siendo consumidas por los jóvenes”, apuntó.

Prevención, la mejor herramienta

En Chiapas, la Secretaría de Salud cuenta con tratamientos ambulatorios que consisten en consultas para atender a los pacientes que están en una etapa de inicio o que comienzan con el consumo experimental, pero también para quienes ya presentan un abuso de alguna sustancia relacionada con la marihuana, la cocaína y el alcohol.

La parte institucional lleva a cabo acciones preventivas en las escuelas y en la población abierta a través de talleres comunitarios, cursos y pláticas.

El problema de las sustancias adictivas se puede ver reflejado en los datos que arrojó la Encuesta Nacional de Consumo de Drogas, Alcohol y Tabaco (Encodat) 2016-2017. Estos números indican que en el estado la incidencia en la población de 12 a 65 años pasó de 1.7 a 5.8 % en el número de personas que usaron drogas ilegales.

El primer filtro de atención que tienen en Uneme-Capa (cuyo nombre está en proceso de cambio a Centro Comunitario de Salud Mental y Adicciones) es una orientación para que los pacientes conozcan los tratamientos gratuitos a los que pueden acceder; además, se les comunica si son idóneos para una valoración psiquiátrica o de desintoxicación. Cada caso es diferente.

Panorama nacional de las drogas

El pasado 5 de julio, el Senado de la República detalló parte del análisis que realizaron sobre el consumo de sustancias adictivas en el país, en el que apareció un nuevo nombre: fentanilo. De acuerdo con la senadora Lilia Margarita Valdez Martínez, México está a tiempo para atender este problema que afecta a los jóvenes.

En ese foro se dijo que se trata de una droga económica y con facilidad para conseguirla, pero que puede ser muy adictiva y generar sobredosis en quienes la consumen. Es un opioide que ahora se usa en el mundo narcótico, con la diferencia de que puede ser más potente (y letal) que otras sustancias, como la morfina o heroína.

En el foro llamado “Consumo de fentanilo y cristal en jóvenes. Caso de la frontera norte”, el Senado de la República también enfatizó la intervención que tuvo Silvia Cruz Martín del Campo, investigadora del Centro de Investigación y de Estudios Avanzados del Instituto Politécnico Nacional (IPN); ella agregó que solo un kilogramo de fentanilo podría equivaler a 100 kilos de lo que se conoce como morfina o 10 kilos de heroína.

En los Centros de Atención Primaria en Adicciones, particularmente el que se ubica en Tuxtla Gutiérrez (capital de Chiapas), dijo la psicóloga Cuesta Jiménez que no se tienen reportes de pacientes con problemas por la ingesta de esa sustancia. La sustancia que está ganando terreno es el cristal.

No hay ningún beneficio

Consumir drogas arrastra un problema que va más allá de la salud, pues, prácticamente, todas las esferas del ser humano se ven dañadas, desde la parte familiar, escolar, laboral y hasta ls económica. Todo se asocia a la sustancia consumida, la frecuencia y el tiempo de la adicción.

La recuperación puede ser más fácil en una persona que apenas esté experimentado su consumo, en comparación con alguien que ya depende de los narcóticos. El tiempo en los tratamientos puede variar de tres meses a un año, dependiendo de la situación en que llegan las personas.

En los Centros de Atención Primaria en Adicciones que se ubican en el estado, el rango de edad en los pacientes que reciben es variable; sin embargo, se ha notado que respecto a esta droga, de inicio, son usuarios de 12 años los que comienzan con el consumo experimental. Son más hombres los que se ven afectados, aunque también las mujeres han tenido un repunte en el tema del alcohol.

Covid-19 y su relación con las adicciones

La psicóloga consideró que la emergencia sanitaria sí se relaciona con el consumo de las drogas, toda vez que las emociones pudieron verse alteradas por el largo confinamiento, la preocupación de la misma enfermedad y también la ansiedad que todo ello provocaba. Así que esos elementos incentivaron el consumo de alcohol o fármacos, ambos incluso.

Para prevenir que la problemática se extienda en la parte del hogar, es indispensable que exista una comunicación asertiva entre madres, padres, hijos e hijas, es decir, cuando un adolescente está en la decisión de consumir o no, puede recurrir a una persona de confianza para mencionarle sus inquietudes.

Atender a los grupos vulnerables es indispensable por parte de las autoridades, debido a que el uso de sustancias legales o ilegales puede generar daños irreversibles en la salud.

Cuidar a los infantes y jóvenes de estas drogas será fundamental, tomando como base el crecimiento que ha tenido Chiapas en las personas que han hecho uso de las drogas ilegales.