Critica Obispo a feligreses

"Carlos Herrera * CP. El obispo de la Diócesis de San Cristóbal de Las Casas, Felipe Arizmendi Esquivel, criticó que pueblos y barrios tengan como costumbre ""gastar excesivamente en sus fiestas religiosas anuales"" o en bautizos y bodas donde en ocasiones ""se desembolsa hasta lo que no se tiene"".

En su homilía dominical que envía por adelantado a los periodistas, Arizmendi indica que cuando les dice a los fieles ""que ahorren algo para adquirir cálices, ornamentos, el misal y los tres leccionarios, o para pintar el templo y tapar las goteras, nos responden que la costumbre ha sido, y no puede cambiar, quemar mucha pólvora en cohetes y 'bombas', traer caros conjuntos de música moderna, poner los mejores adornos florales"".

""Nos critican porque dicen que queremos quitarles sus costumbres y cambiar sus tradiciones. Cuando les proponemos destinar parte de lo que recaudan a los pobres y a obras de beneficencia y de promoción social, se escandalizan y nos tachan casi de comunistas o liberacionistas"", senaló el Obispo de la Diócesis de San Cristóbal de Las Casas.

""Es costumbre, cuando se celebra un bautismo, una primera comunión, una confirmación o un matrimonio, no sólo gastar lo que no se tiene y endeudarse, sino caer en excesos de bebidas y contratar varias horas de música estridente, sin importarles que molestan a los vecinos. Nosotros también colaboramos permitiendo gastos excesivos en adornos de los templos. Y si no se hace así, se temen las críticas e incomprensiones"", sostuvo.



Lo importante es el

sacramento

Por ello, agregó ""muchos pobres no piden estos sacramentos, porque no tienen dinero suficiente para invitar a parientes y amigos como se acostumbra. Cuando les decimos que lo importante es el sacramento, no les convencemos. Es muy fuerte la presión social para hacer derroches y manifestarse socialmente como alguien que cuenta en la comunidad"".

""Quien no gasta, parece que no vale"", lamenta el obispo Felipe Arizmendi pero destaca que ""Dios no es así. Para Él, una moneda de escaso valor cuenta más que muchos tesoros. Los pobres son declarados dichosos, y los ricos son invitados a lamentar sus excesos"".

Según el Obispo, ""con pretextos religiosos, perduran cacicazgos económicos, políticos y religiosos, que deberíamos ayudar a desenmascarar. En efecto, zquiénes se benefician de la venta de velas y veladoras, de 'posh' y de 'pom' (bebidas embriagantes e incienso), de refrescos de Cola, que son parte esencial de los ritos tradicionales?"", aunque luego denuncia que éstos ""son los poderosos y explotadores de sus propios hermanos pobres"".

""zLes importa Dios a quienes no quieren que cambien estas costumbres, o más bien defienden su negocio? zSe guían por la palabra de Dios, o por sus intereses económicos y políticos? Por nuestra parte, hay quienes sobrevaloran todas las tradiciones indígenas, sin atreverse a ofrecerles los criterios liberadores del Evangelio"", mencionó.

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