Julio César Rincón * CP. Organismos defensores de los derechos humanos, organizaciones sociales, así como la sociedad civil, fustigaron la ola de represión que está orquestando el Estado en contra de líderes sindicales.
Lamentaron que la política de intimidación, falsificación de pruebas, ley mordaza, cuyas argucias imperaron en el sexenio de Pablo Salazar Mendiguchía, se esté repitiendo con el actual gobierno.
Coincidieron que en la presente administración se ha dado una persecución a todo aquel que no simpatiza con la política gubernamental, lo cual es grave y trastoca los derechos humanos.
Hicieron un llamado a la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CND), a la Corte Interamericana de los Derechos Humanos (CIDH) y al Gobierno Federal para que cese el hostigamiento y la represión en Chiapas.
En este marco el Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de Las Casas, calificó de arbitraria, cruel, inhumana y degradante la detención de tres dirigentes de la Sección 7, del líder estoico de la Sección 50 y, siete integrantes de la OPEZ.
Dijo que ha documentado las detenciones injustas de los maestros Alberto Mirón Vázquez, Pedro Gómez Bamaca, y Carlos Misael Palma, miembros de la dirección política del Bloque Democrático Magisterial de Chiapas.
Asimismo, la detención de Víctor Hugo Zavaleta, líder moral de la Sección 50, del Sindicato de Trabajadores de la Secretaría de Salud e integrante del Comité Nacional del Sindicato de Salud.
También, agregó, sigue el caso de Caralampio Gómez, dirigente de la Organización Proletaria Emiliano Zapata (OPEZ) y de otras seis personas de la misma organización.
El CDH argumentó que estas detenciones forman parte de una acción represiva del gobierno para desarticular las demandas sociales que viene realizando el sindicato de maestros desde hace dos años, y a quienes se solidarizan con su movimiento.











