Jesús Belmont / Corresponsal / México, D.F. * CP. Chiapas enfrentó en octubre pasado un panorama de desastre; hoy, a siete meses de distancia, padece uno de emergencia.
Indiferencia
Ninguna de las dependencias federales como Comisión Nacional del Agua y la Secretaría de Comunicaciones y Transportes ni el Gobierno del Estado actuaron con la prontitud que requerían miles de damnificados por el huracán Stan. Envueltas en el burocratismo, la tramitología y la obsesión por cumplir con la normatividad para el otorgamiento de contratos de desazolve en el caso de la Comisión Nacional del Agua y de restauración de caminos rurales y carreteras federales por parte de la SCT, ambas dependencias cayeron en la irresponsabilidad dejando pasar los meses sin llegar a acciones concretas.
Críticas
Información recabada por Cuarto Poder en el Senado de la República, revela que por su parte al Gobierno del Estado de Chiapas le faltó determinación para exigir a las autoridades federales acciones concretas y expeditas para restaurar las regiones Costa, Sierra Madre y del Soconusco, algunas de las más danadas de la entidad.
El Senado mexicano senaló que tal parece que los gobiernos Federal y Estatal se niegan a tomar conciencia de la realidad del desastre causado por el huracán Stan en Chiapas, ya que el huracán registró una magnitud sin precedentes en la región por lo menos en los últimos cien anos. La reconstrucción total por la devastación de Stan durará por lo menos quince anos, antes de que las actividades comerciales, industriales y agrícolas cuenten de nuevo con la infraestructura necesaria para el desarrollo de sus habitantes.
Postura
La información, que refleja la postura del Senado ante la nula respuesta por parte de las autoridades a la devastación del huracán, afirma que los problemas que padecen actualmente las regiones afectadas en Chiapas, se han dado por falta de sensibilidad de los gobiernos Estatal y Federal. Las lluvias han llegado de nuevo y la situación se torna crítica, sobre todo por la indiferencia que ha demostrado las autoridades. Decenas de muertes, miles de damnificados, casas destruidas y kilómetros de territorio siniestrado, fue lo que dejó Stan.
Frontera
La geografía de México se alteró, el río Suchiate cambió la línea internacional que divide a México de Guatemala y los mexicanos perdimos cien hectáreas de nuestro territorio nacional. La Cámara Alta senaló que a la situación de crisis y devastación en Chiapas se unen los problemas históricos de la frontera sur, por lo que es prioritario para el Gobierno Federal y local la reconstrucción y el restablecimiento de la infraestructura, atención a la vivienda y apoyos a la actividad productiva.
Los productores de café perdieron sus plantas y granos, los caminos para transportar sus productos fueron borrados por el agua; la exportación de plátano reconocida a nivel internacional, sufrió una parálisis que dejará por mucho tiempo a la población sin ingresos. Chiapas, senaló el Senado de la República, debe salir del olvido en que ha sido arrojado por la indiferencia y el abandono de los gobiernos, algunos medios y los mexicanos.
Inseguridad
La Cámara Alta comentó que de la misma forma, la inseguridad que afecta a las comunidades de la frontera sur es de gran impacto y en algunos casos como es el narcotráfico y el crimen organizado debe ser tratada como tema de seguridad nacional. Mientras para el Gobierno de Estados Unidos lo más importante es mantener la estabilidad a lo largo de la zona fronteriza con nuestro país; en México, las instancias del Gobierno Federal tienen que darle la misma importancia y atención a la frontera sur como lo hacen con la frontera norte.











