Al posponerse para septiembre la discusión de la Ley Federal para la Regulación del Cannabis y con ello posiblemente congelarla, aún hay voces que señalan que si se aprobara sería un error en contra de millones de niños y jóvenes. Entrevistado al respecto, el responsable de la clínica de adicciones de la Secretaría de Salud, Alonso Solís Hernández, expuso los riesgos que traerá la legalización de la marihuana en el país.
Se refirió a que podría generar el aumento de problemas familiares que al final impactarían en el ambiente social, sobre todo en el aumento del índice delictivo, por lo que consideran que debe ser analizada y en caso de aprobarla se busque la protección de los menores de edad.
La propuesta de la legalización implica que cada persona podrá tener en su hogar hasta cuatro plantas de cannabis; si viven más de dos personas en la misma casa podrán ser hasta seis plantas; además que el uso de la marihuana será de tres formas: cultivo personal sin fines de lucro, por asociaciones cannábicas y en establecimientos autorizados.
El especialista dijo que el legalizar la marihuana traerá efectos negativos no sólo en el entorno familiar, sino también a las instituciones de salud y organizaciones que trabajan en la prevención y rehabilitación de personas adictas a diversas sustancias, porque los costos en los servicios serán mucho más altos.
Consideró que en Mexico, en particular Chiapas, la población no está preparada ni informada para convivir en una sociedad donde los jóvenes y adolescentes consuman la marihuana con toda libertad, pues las familias no tienen conocimiento de los daños que en realidad esta droga provocaría en sus hijos.
Detalló que con la permisibilidad de cultivo y consumo se provocará un mayor consumo en los menores de edad, ya que estará más accesible su distribución; incluso, la presión social hará que los jóvenes se vean obligados a consumir esta droga, que en los últimos años ha sido la sustancia de iniciación en adolescentes de 11 años en adelante.












