Nabor Vázquez Juárez, uno de los pocos sobrevivientes que quedan de la primera expedición en conquistar el Cañón del Sumidero en la primera mitad del siglo pasado, habló en entrevista exclusiva para Cuarto Poder acerca de cómo se llevó a cabo dicha empresa.
Dentro del grupo, Vázquez Juárez fue alpinista, subía y bajaba a rapel, buscando caminos para ir progresando en la expedición. Lo hizo con gusto y emoción -según mencionó- y ahora lo dice con toda certeza: “no tuve miedo en ningún momento porque todo eso era parte de las emociones espiritual y corporal del integrante”. Acotó que todo se hizo con dedicación, mucho profesionalismo y amor.












