Con una década de servicio en el área de limpieza, Marisela Vázquez forma parte del equipo que diariamente contribuye a mantener en orden parques, calles y espacios públicos de la ciudad. Su jornada, que inicia desde temprano y concluye a las dos de la tarde, es parte de un engranaje que pocas veces se visibiliza, pero que resulta fundamental para la imagen urbana.
Las jornadas son de ocho horas diarias y la organización del trabajo se realiza mediante cuadrillas.
Dependiendo de las necesidades, un grupo de entre 10 y 15 personas puede ser destinado al Parque Central u otros puntos estratégicos de la ciudad.
Las labores son diversas. Existen cuadrillas dedicadas a la poda de árboles, otras enfocadas exclusivamente en la limpieza de hojas y residuos vegetales, y algunas más encargadas del llamado “papeleo”, que consiste en recoger basura ligera como papel y botellas en trayectos específicos.
Otras actividades
Marisela Vázquez forma parte de la cuadrilla de limpieza general, aunque en ocasiones apoya en reforestaciones y riego de parques.
“Cuando nos mandan a reforestar es divertido, porque aprendemos cosas nuevas”, comentó.
Señaló que incluso han recibido capacitaciones para el cuidado de plantas y áreas verdes, lo que les ha permitido adquirir nuevos conocimientos en jardinería.
El trabajo, afirmó, no es pesado gracias a la colaboración entre compañeras y compañeros.
“No es cansado porque trabajamos en equipo”, explicó.
Las cuadrillas están integradas en su mayoría por hombres, aunque también participan mujeres.
En eventos especiales o actividades que requieren mayor personal, pueden sumarse hasta 100 o 120 trabajadores para reforzar las labores en distintos puntos de la ciudad.
Residuos comunes
En cuanto a los residuos más comunes que encuentran, subrayó que predominan las hojas y desechos vegetales, especialmente en áreas de imagen urbana, donde se realiza limpieza de alcantarillas y espacios públicos.
Sin embargo, también enfrentan el problema de bolsas de basura que son dejadas fuera de los contenedores.
“Nos hemos dado cuenta que a veces la gente no apoya. Dejan las bolsas en el piso y los perros las riegan”, lamentó.
Ante esto, hizo un llamado a la ciudadanía a ser más consciente y depositar correctamente los residuos.
A diez años de haber iniciado en esta labor, aseguró que disfruta su trabajo, especialmente cuando se trata de actividades relacionadas con áreas verdes.












