Cuaresma, tiempo para fortalecer la interioridad

Cuaresma, tiempo para fortalecer la interioridad

La Arquidiócesis de Tuxtla Gutiérrez dio a conocer que se continúa avanzando en el itinerario cuaresmal. En la acostumbrada conferencia dominical, el vicario general de la Arquidiócesis de Tuxtla, José Luis Espinosa Hernández, informó lo anterior, esto “con la mirada y el corazón fijos hacia la Pascua de Resurrección”.

Apuntó que al inicio de este tiempo litúrgico, en el mensaje que el arzobispo, monseñor Fabio Martinez Castilla, dirigió a los fieles de esta Arquidiócesis de Tuxtla, recordaba una reflexión del papa Benedicto XVI que “la Cuaresma es el tiempo privilegiado de la peregrinación interior hacia aquel que es la fuente de la misericordia. Una peregrinación en la que él mismo nos acompaña a través del desierto de nuestra pobreza, sosteniéndonos en el camino hacia la alegría intensa de la Pascua”.

Además, sostuvo que se ha subrayado que la Cuaresma “es el tiempo favorable para fortalecer nuestra interioridad, o dicho de otra manera, es el espacio privilegiado para trabajar nuestros corazones en una actitud decidida de volver a Dios y a nuestros hermanos”.

“Ahora en esta quinta semana de Cuaresma no perdamos la oportunidad para seguir trabajando en la renovación de nuestra mentalidad, nuestros sentimientos y nuestras actitudes, de tal manera que podamos construir una comunidad de hermanos en la reconciliación, la paz y la solidaridad fraterna, y hacer posible un desarrollo integral de las personas”.

Y añadió que “a estas alturas de nuestro camino cuaresmal bien vale la pena preguntarnos ¿cómo me he puesto en camino rumbo a esta Cuaresma hacia la Pascua? ¿Cómo estoy haciendo posible, con la gracia de Dios, una nueva primavera en mi vida personal, familiar y en nuestra sociedad?”.

Recordó que hace tres años, el 27 de marzo de 2020, desde la plaza de San Pedro en el Vaticano, el papa Francisco realizó una Statio Orbis, que es un acto solemne y extraordinario de oración para invocar la curación del mundo asediado por el coronavirus.

Además recordó el actuar del papa y dijo: “¿Quién no recuerda al papa solo, avanzando en la escalinata empapada de lluvia de la Basílica de San Pedro, delante de una imagen de Cristo crucificado? Era el papa en esa misma soledad soportando la angustia de un mundo que anhelaba liberarse de la pandemia”.