Desesperados por su situación migratoria y no querer regresar a Cuba, decenas de ciudadanos de ese país protagonizaron este viernes un conato de violencia en la Estación Migratoria Siglo XXI de Tapachula.
Al lugar, además del personal del INM, se presentaron elementos de la Policía Federal y de la Comisión Nacional de Derechos Humanos para asegurar el orden y el estricto respeto de estas personas.
En la Estación Migratoria de Tapachula hay en la actualidad 95 cubanos, 58 de los cuales han solicitado juicio de amparo, 17 pidieron refugio y 20 serán repatriados próximamente, sin embargo, su situación los mantiene preocupados y con acciones violentas pues no quieren regresar a cuba ya que aseguran que serían obligados a trabajar como esclavos.
El conato de violencia generado por la propia desesperación de los cubanos fue controlado en un corto tiempo sin que hubieran mayores eventualidades.
Participaron en esas acciones elementos del INM y de la Policía Federal que no portaron armas en estas acciones y que a través del protocolo existente lograron volver todo a la normalidad.
Los cubanos buscan por todos los medios prolongar su estancia en México y con algo de suerte lograr entrar a los Estados Unidos, como ocurría hasta que el pasado 12 de enero, cuando el entonces mandatario del país norteamericano decidió suspender el programa “Pies mojados, pies secos”.











