Cuerpos de Seguridad restablecen orden en Palacio Legislativo

Cuerpos de Seguridad restablecen orden en Palacio Legislativo

Mediante un operativo disuasivo de fuerzas de seguridad y con la finalidad de garantizar la integridad y seguridad de la ciudadanía, así como el restablecimiento del orden, se retiró a manifestantes del municipio de Chenalhó que mantenían bloqueadas las entradas y salidas del Palacio Legislativo e impedían la salida de las personas que se encontraban en el interior.

Unos 200 pobladores del municipio de Chenalhó arribaron el día de ayer al Congreso del estado con el objetivo de coaccionar la renuncia de Rosa Pérez Pérez, actual edil municipal de la localidad.

El encierro en las instalaciones del Congreso duró nueve horas; en la espera se encontraba gente que comprendía el actuar de los indígenas de Chenalhó, pero también opiniones contrarias, quienes lo único que querían era salir, sin importar las condiciones que ello generara.

Finalmente, pasadas las nueve horas de la noche, cohetones empezaron a sonar, primero fueron aventados al cielo, después hacía las instalaciones del Congreso.

A las afueras del recinto legislativo, sobre la segunda sur entre primera y segunda Oriente, los habitantes de Chenalhó se encontraban cara a cara con los elementos del orden. Los indígenas contaban con bombas molotov, cohetones y diversos palos.

Los policías portaban el escudo de acrílico y las tradicionales granadas de gas lacrimógeno. De repente, sobre la Calle Central y Segunda Sur apareció otro grupo de elementos estatales, quienes abrieron los primeros granadazos. La trifulca había comenzado.

Los inconformes corrieron hacia todas partes. En la huída los agentes de seguridad detuvieron a decenas de indígenas, entre hombres y mujeres; los más jóvenes y otros más adultos se replegaron para seguir repeliendo a la fuerza pública.

Minutos después, los policías corrieron con rumbo hacia los últimos indígenas en resistencia, decididos a detenerlos; como si se tratase de una película, personas con el rostro cubierto salieron de las calles oscuras del Centro para unirse a los inconformes: se trataba de ambulantes.

Los policías fueron recibidos con más piedras y palos, tuvieron que recular y volver a posicionarse sobre la primera sur. A partir de ese momento fue un duelo de piedras e insultos por ambos bandos.

El conflicto se detuvo aproximadamente a las 22:00 horas, cuando los pocos inconformes huyeron del lugar sin ser ser detenidos. Un policía estatal afirmó tener conocimiento de que cinco de sus compañeros fueron detenidos por los indígenas de Chenalhó.