Sectores productivos en Tapachula han puesto sobre la mesa la calidad de la carne que se está comercializando en la zona, debido a que un porcentaje de los animales no se está sacrificando en el Rastro Municipal, sin embargo, la carne sí es comercializada en los mercados públicos.
El contexto inmediato muestra que existieron diferencias entre los introductores y las autoridades locales, debido a que el personal de Salud observó una serie de irregularidades en el proceso de matanza.
Después de los acercamientos que tuvieron las partes involucradas, que implicó la superación de confiabilidad, ahora se busca optimizar las condiciones y el funcionamiento en el Rastro de la ciudad. La pandemia por el Covid-19 también impactó a este sector, debido a que sólo mataban 13 animales por día.
Aunque esta situación se normalizó y ahora se sacrifican hasta 30 animales cada 24 horas, lo que se está cuestionando es la calidad del producto; afortunadamente, personal del Ayuntamiento, de las secretarías de Desarrollo Urbano y Ecología, de Salud, del Campo y de Servicios Públicos, han hecho recorridos para cuidar que estos proceso se haga con apego a la ley.
El director del Rastro Municipal, Jorge Ortiz Arévalo, reconoció que se han superado los conflictos legales con la anterior administración y en la actualidad se trabaja para cumplir con las disposiciones que ha marcado la Dirección de Protección contra Riesgos Sanitarios (Dipris); se tiene previsto que las recomendaciones queden solventadas en los siguientes días.
El funcionario aseguró que existe buena comunicación entre los trabajos interinstitucionales, los cuales buscan normalizar el trabajo en el Rastro y vender a la población un producto que sea certificado.
Finalmente, comentó que, para garantizar que todo el proceso se haga en estricto apego a lo establecido en la ley, es necesaria la intervención de otras autoridades para dar certeza de que el ganado que llega a la ciudad es legítimo y que no se están matando en lugares ilegales.












