“Hay una falta de rigor científico con el que se manejan las evaluaciones psicológicas en el sistema judicial mexicano”, subrayó Jorge Tadeo González Estrada, profesor investigador, quien cuestionó de forma severa su fiabilidad y los criterios de valoración que aplican los jueces en las pruebas psicológicas en casos de abuso sexual infantil.
En el marco de las jornadas académicas de la Escuela de Ciencias Jurídicas de la Universidad Autónoma de Chiapas (Unach), González Estrada criticó la utilización de pruebas proyectivas y compartió su experiencia como abogado consultor en el área penal y manifestó su preocupación.
Ámbito forense
El especialista explicó que en el ámbito forense existen dos tipos de pruebas psicológicas: las de psicología clínica, que analizan el daño emocional en las víctimas, y las de psicología del testimonio, que evalúan la credibilidad de las declaraciones de los menores.
Sin embargo, en México y sobre todo en Chiapas, las pruebas que prevalecen son las de psicología clínica, en específico las proyectivas.
Entre los instrumentos más utilizados se encuentran el test de la persona bajo la lluvia y el test de la figura humana, herramientas que de forma original fueron diseñadas para el ámbito terapéutico y no para el forense.
Interpretación
Estas pruebas, explicó el académico, se basan en la interpretación de dibujos realizados por los niños, donde cada elemento gráfico revela aspectos de su estado emocional. Sin embargo, su aplicación en el contexto jurídico resulta altamente problemática.
“Los test proyectivos no fueron creados para el ámbito forense, fueron creados para el ámbito terapéutico”, enfatizó González Estrada, señalando que estas herramientas son “altamente controvertidas y subjetivas”.
El investigador advirtió que no existen estudios empíricos que demuestren su confiabilidad, ni cuentan con un margen de error establecido, y lo que es más grave, “ni siquiera están adaptadas a la población mexicana”.
La situación se agrava cuando los jueces, en lugar de someter estas pruebas a un escrutinio riguroso, tienden a sobrevalorarlas sin cuestionar la validez científica del instrumento utilizado.
Validez
El académico concluyó que las pruebas de psicología clínica utilizadas en México para casos de abuso sexual infantil están desaconsejadas por la comunidad científica relevante, no gozan de aceptabilidad y carecen de la validez necesaria para ser consideradas como pruebas confiables en un proceso penal.












