El cuidado a la ecología es una de las tareas pendientes, porque a 14 años de ocurrido el huracán Stan que devastó a 72 municipios de Chiapas, se siguen destruyendo los recursos naturales, estableció el obispo de la Diócesis de Tapachula, Jaime Calderón Calderón.
Al encabezar diversas ceremonias religiosas para recordar a los fallecidos durante el desastre dijo que uno de los acuerdos tomados por los feligreses es evitar el uso de desechables pero en forma permanente y no sólo en campañas de recolección.
A quienes han vuelto a instalarse en las márgenes de los ríos y en zonas inundables, les advirtió que estos toman sus propios cauces y “atentar contra la naturaleza es poner en riesgo nuestra propia vida”.
“Las intensas lluvias y los distintos fenómenos naturales que han cambiado, son una llamada de atención para todos”, señaló al tiempo de convocar a asumir una actitud ecológica.
Pidió a las autoridades de todos los niveles a que ayuden en forma efectiva a proteger el medio ambiente. “Cuidar el aire, el agua y la tierra también es una misión”.
Calderón Calderón dijo que no se puede olvidar el pasado y menos el sucedo trágico de aquellos primeros días de octubre del 2005, pero “hay que aprender de lo que ocurrió, porque puede volver a pasar”.
Señaló que se vive una crisis ecológica y “si seguimos en este camino nos vamos a destruir más”.












