Cultivo de legumbres, ideal para recuperar los suelos

Los técnicos del Cimmyt brindan asesoría a los productores para cultivar leguminosas. Cortesía
Los técnicos del Cimmyt brindan asesoría a los productores para cultivar leguminosas. Cortesía

Pequeños productores de Chiapas, Oaxaca y Campeche han implementado el cultivo de legumbres complementado con diversas prácticas sustentables para mejorar la productividad de sus parcelas, disminuir la erosión de los suelos y garantizar la seguridad alimentaria de sus familias, lo que impacta directamente en su economía.

El Centro Internacional de Mejoramiento de Maíz y Trigo (Cimmyt) y Walmart Foundation impulsan estos cultivos como parte del proyecto “Fortalecimiento del Acceso a Mercado para Pequeños Productores de Maíz y Leguminosas”, enfocado a fomentar prácticas agrícolas más sustentables.

De acuerdo con la técnica Yashim Victoria Reyes Castañón, las prácticas agrícolas inadecuadas han degradado la fertilidad del suelo y han aumentado los costos de producción.

El desequilibrio en el uso de nutrientes y la utilización incontrolada de pesticidas están contribuyendo a un mayor costo de producción y a la degradación de la agrobiodiversidad. 

Además, el uso de leguminosas, en rotación con los cultivos básicos como el maíz, ofrece un amplio margen para mejorar los ingresos de los productores y para restaurar el equilibrio biológico de los suelos.

Enfatizó que para restaurar la función del suelo al nivel óptimo, la diversidad de cultivos es importante y las leguminosas son una buena opción, ya que estas pueden fijar una gran cantidad de nitrógeno por su relación simbiótica con algunas bacterias fijadoras.

Esto es de vital importancia considerando la necesidad de intensificar la producción de alimentos, mientras se hace un mejor uso de los recursos naturales.

Por otra parte, Carlos Barragán García, también técnico encargado de promover el cultivo de legumbres, comentó que estas son los frutos que producen las leguminosas, como frijoles, habas, lentejas, entre otras.

Son una fuente de proteína vegetal, y en el plano agronómico mejoran con sus propiedades la tierra en la que se cultivan, ya que poseen la capacidad de aportar nitrógeno a la tierra de cultivo. 

La inclusión de leguminosas en sistemas de cultivos múltiples, como el cultivo intercalado o la simple rotación de cultivos, es importante para el manejo sostenible de los nutrientes del suelo y así mejorar la estructura de este y su conjunto, es un paso importante hacia la implementación de prácticas agrícolas más sustentables. 

Sumado a eso, en el cuerpo humano ayudan a mantener niveles bajos de colesterol “malo” y reducir la presión arterial”, por ello promueven su cultivo entre los pequeños productores, ya que se trata de productos que han acompañado al ser humano en su desarrollo agropecuario desde la prehistoria y se cuentan entre las primeras plantas domesticadas.