El maíz es uno de los cultivos más antiguos y emblemáticos en México. En el caso de Chiapas, fue uno de los estados con más hectáreas dedicadas a su siembra para el ciclo otoño-invierno de 2019, a pesar de que disminuyó un 2.2 % en comparación a la superficie sembrada en 2018.
Este 29 de septiembre se celebra el Día Nacional del Maíz, cuyos antecedentes corresponden a hace 14 años, cuando más de 300 organizaciones ambientalistas, de mujeres, académicos, científicos, organizaciones no gubernamentales y chefs, comenzaron a impulsar la Campaña Nacional Sin Maíz No Hay País, actualmente vigente.
Derivado de ese movimiento se instituyó el Día Nacional del Maíz, el cual se hizo oficial en 2019, generando una serie de acciones sociales, culturales y legales para protegerlo de la creación de los maíces transgénicos y de un modelo de alimentación ultraprocesada.
De acuerdo al Centro de Mejoramiento de Maíz y Trigo (Cimmyt), todas estas acciones son parte integral de la preservación de la cocina tradicional, de prácticas milenarias como la nixtamalización, y de todo lo que implica la prevalencia de los maíces nativos, como son las culturas campesinas y la riqueza biológica que tiene México.
Chiapas, Jalisco, Estado de México, Veracruz y Puebla, que se caracterizaban por una alta producción de maíz, se han rezagado y por los últimos 10 años es el estado de Sinaloa quien abandera la productividad de maíz blanco, que es el que se utiliza para la industria de la tortilla, provocando que la importación de maíz aumente, ya que la demanda alimentaria se ubica por encima de la oferta que tiene el país.
El panorama en nuestra entidad sobre el cultivo y la producción del maíz ha sido bastante volátil.
Al realizar un comparativo, con datos de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader), en 2011 se registró una producción de un millón 554 mil 368 toneladas, de una superficie sembrada de 711 mil 199 hectáreas, esto alcanzó un valor de 6 millones 225 mil 190 pesos.
Para el 2019 alcanzó una producción de un millón 255 mil 420 toneladas, de una superficie de siembra de 689 mil 167 hectáreas, lo que tuvo un valor económico de 4 millones 786 mil 743 pesos.
Hasta el 2017 los municipios de Villaflores, Villa Corzo, Venustiano Carranza, La Concordia, Jiquipilas, Ocozocoautla, Chiapa de Corzo y Frontera Comalapa, producían juntos el 65 % del total de la producción anual en el estado.












