Estudios científicos e investigaciones en torno a las plantaciones de palma de aceite en Chiapas dan como resultado que estas tienen un impacto ambiental positivo muy significativo, expuso en rueda de prensa el presidente del Consejo de Palmicultores en el Soconusco, José Luis Méndez Hernández, agregando que también detienen la deforestación y garantizan que no se dañen las especies en peligro de extinción, porque se respalda y protege al medio ambiente.
El productor e investigador señaló que por algunos años se ha satanizado a la palma de aceite con presuntos daños al medio ambiente, pero lo han hecho sin conocer los trabajos que realizan desde 2016 un grupo de científicos en cultivos como en La Norteña (sitio experimental) de Tapachula, en Plan de Ayala (Huehuetán), en Villa Comaltitlán, Acapetahua, Marqués de Comillas y Palenque.
Expuso que el promedio de biomasa por planta es de 1.877 toneladas multiplicado por las 143 plantas en una hectárea, lo cual equivale a 268 mil 430 toneladas de biomasa que permiten la captura y almacenamiento del carbono. Esto se contrapone con aquellos que señalan que el cultivo de la palma se trata de bosques desérticos, cada una mide siete metros y pesa siete kilos, más la inflorescencia; “entonces, con bases de estudios científicos afirmamos que la palma está mejorando los suelos”, indicó.
También se señala que esta demanda mucha agua y los comparativos indican que esta planta se encuentra por debajo del café, el plátano y el mango; la palma debe tener disponibles de 25 a 30 litros de agua diarios, pero solo utiliza el 30 por ciento para su producción, ya que lo demás está en el suelo y libera un 10 por ciento a la atmósfera, por lo que no desperdicia mucha agua, expuso.












