Julio César Rincón * CP. La cultura debe colocarse en un papel preponderante en la transformación social y política que vive nuestro estado. Chiapas está construido a partir de una realidad cultural colectiva y plural, que incluye una gran diversidad de sistemas sociales, religiones, formas de organización económica, lenguas, etnicidad, costumbres y visiones políticas. Por tal motivo es preponderante salvaguardar las culturas vivas que existen en la entidad.
En esa línea, se debe intensificar la promoción del turismo en la región, misma que ha sido parte importante para el desarrollo económico de la entidad. La actividad turística tiene que merecer calidad, para que los visitantes puedan llegar y valorizar el patrimonio.
Chiapas conserva tradiciones y paisajes que han tenido pocas variaciones desde la época colonial, teniendo como centro urbano a la ciudad de San Cristóbal de Las Casas. El arte popular, la gastronomía y las fiestas particulares de cada poblado dan un colorido especial. Los atractivos naturales son también de espléndida belleza, como lo permiten comprobar las rutas de Rancho Nuevo o las de Teopisca.
El ámbar, resina fosilizada con varios millones de años de formación, tiene como único lugar de producción en el país al municipio de Simojovel, digno exportador de esta joya petrificada a todos los mercados del mundo. Las etnias tzotzil y tzeltal, orgullosos descendientes de la cultura maya, conviven a la par de la sociedad moderna creando un mosaico cultural pocas veces reproducido en México, que hace de este complejo de elementos, una de las mejores opciones para recorrer la entidad.
Al respecto, el senador de la República con licencia, Manuel Velasco Coello, recordó en vísperas de la temporada de vacaciones de Semana Santa que es digno de mencionarse como representaciones de nuestras culturas vivas, el extraordinario Carnaval Chamula que se celebra en febrero o la Feria de la Primavera y de la Paz en San Cristóbal de Las Casas y que forman parte de nuestra identidad como chiapanecos y por el cual debemos sentirnos orgullosos cada vez que miles de personas fijen sus ojos en la entidad.
Esto implica que cada grupo ha construido su patrimonio cultural de manera propia, es por ello que debemos considerar que la salvaguarda del patrimonio cultural inmaterial, así como el uso y conservación del material, funcionan a partir de las decisiones y manejo, en primera instancia, de las propias comunidades, quienes han generado sus propias dinámicas de conformidad con las necesidades de cada momento.
Velasco Coello expresó que la cultura es parte esencial en los procesos de desarrollo de nuestra sociedad, es el elemento primordial que da identidad a pueblos y comunidades.
Chiapas es un estado rico en tradiciones y costumbres, cuenta con una gran diversidad cultural, y es determinante promover su reconocimiento por las actuales y nuevas generaciones, para procurar su permanencia en el tiempo, como preservar, promover, fomentar, difundir y desarrollar el patrimonio cultural material e inmaterial del estado de Chiapas; así como la generación de espacios de diálogo de México y el mundo, logrando que la sociedad chiapaneca rescate y preserve sus valores artísticos y culturales, fortalezca su identidad, sus expresiones artísticas y tradiciones populares, aseveró el joven político.
Las acciones en materia de rescate y promoción del patrimonio cultural han sido constantes, pero por su naturaleza es de gran importancia dar continuidad a las mismas, para que la sociedad valore la gran riqueza cultural con que cuenta Chiapas, destacó Velasco Coello.
De igual forma, consideró necesario continuar privilegiando al desarrollo cultural del pueblo chiapaneco, con trabajo sustentado en la discusión y construcción colectiva; que los mismos pueblos sean los principales promotores culturales. En las comunidades rurales e indígenas, incluyendo también a los grupos migrantes que configuran el mapa cambiante de Chiapas.











