Representantes de los grupos asimilados de diferentes localidades y autoridades del ejido Nuevo Huixtán, del municipio de Las Margaritas, dieron a conocer que el 26 y 27 de septiembre conmemorarán los 33 años de la llegada de los 45 a 50 mil guatemaltecos que llegaron a México, huyendo de la estrategia de tierra arrasada.
En 1982, miles de indígenas kanjobales, jacaltecos, acatemos, chujes, ixiles y otros, de los departamentos de El Quiché, Petén y Huehuetenango, cruzaron la frontera para pedir refugio en territorio mexicano, forzados por la situación bélica que surgió en el territorio guatemalteco, recordó Guillermo Ruiz Aguilar, presidente de la Microrregión Frontera, en la Selva.
Ruiz Aguilar explicó que a 33 años de su llegada a Nuevo Huixtán, ya es parte de los huixtecos. “Muchos de los kanjobales ya hablamos el huixteco (tseltal), como debe ser. Nunca nos hemos sentido tan protegidos como cuando llegamos a estas tierras”.
El representante de los grupos asimilados manifestó que como todos los años, la conmemoración de la llegada de los refugiados guatemaltecos se realizará en Nuevo Huixtán y como parte de las celebraciones participará la marimba tradicional de Guatemala, Madera de mi Pueblo.
En el caso del pueblo kanjobal, habitó históricamente en la región guatemalteca conocida por los Altos Cuchumatanes en el departamento de Huehuetenango, una zona que también comparten otras etnias como son los chujes, mames, ixiles, jacaltecos y kaqchikeles, principalmente.
En aquella época, la Secretaría de Gobernación construyó pistas de aterrizajes para que la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (Coamar), pudiera proporcionar víveres y asistencia a los refugiados, aseguró María Elena Morales Rojas, quien formó parte de este programa en 1983.
En la actualidad y después de tres décadas, opinó María Elena Rojas, los guatemaltecos ya cuentan con carta de naturalización y a partir de los esfuerzos de cada familia han podido tener sus propios derechos.












