Cumple José Francisco primer año de labores

El nombramiento fue realizado por el papa Francisco el 26 de febrero de 2025. Carlos López / CP
El nombramiento fue realizado por el papa Francisco el 26 de febrero de 2025. Carlos López / CP

Nombrado por el papa Francisco en 2025, el arzobispo de Tuxtla Gutiérrez, José Francisco González González, celebra su primer aniversario en la capital chiapaneca, respaldado por una trayectoria pastoral y académica que lo ha llevado de Guadalajara a Campeche y ahora a Tuxtla.

Su llegada marcó el fin de más de un año de sede vacante y representó el inicio de una nueva etapa pastoral para la Iglesia católica en la capital chiapaneca.

El nombramiento fue realizado por el papa Francisco el 26 de febrero de 2025, cuando el entonces obispo de Campeche fue designado como arzobispo metropolitano de Tuxtla Gutiérrez.

Tomó posesión del cargo el 25 de abril de 2025, en el marco de la celebración de San Marcos Evangelista, patrono de la ciudad, en un acto que reunió a fieles, obispos y autoridades eclesiásticas.

Origen y formación

Nacido el 17 de marzo de 1966 en Yahualica de González Gallo, Jalisco, el arzobispo descubrió su vocación religiosa desde joven.

Fue ordenado sacerdote en 1995 para la Arquidiócesis de Guadalajara y posteriormente continuó su formación académica en Roma, donde obtuvo licenciaturas en Derecho Canónico y Teología Bíblica.

En 2008 fue nombrado obispo auxiliar de Guadalajara por el Benedicto XVI, iniciando formalmente su ministerio episcopal.

Años más tarde, en 2014, el papa Francisco lo designó obispo de Campeche, diócesis que encabezó durante más de una década antes de su traslado a Chiapas.

Experiencia

Su experiencia incluye trabajo pastoral en contextos complejos, lo que fue considerado clave para asumir la Arquidiócesis de Tuxtla Gutiérrez, una de las más jóvenes del país, pero también con importantes retos sociales y culturales.

A un año de su llegada, el arzobispo ha encabezado diversas acciones pastorales, encuentros con comunidades y procesos internos de la Iglesia local, en un contexto marcado por desafíos sociales como la migración, la desigualdad y la búsqueda de paz en la región