A cumplir un año del proyecto de inclusión laboral para los jóvenes con síndrome de Down de la cafetería “Deli” del DIF Tuxtla, Karen Jiménez Colmenares, encargada de dicho proyecto, lo calificó como una de las labores más gratificantes que ha podido desarrollar, “los muchachos se sienten valorados y pueden tener una fuente de ingresos, rompiendo estigmas y rezagos culturales”, indicó.
Explicó que dicho proyecto dio inicio justamente en el mes de septiembre del 2017, en donde se pensó como algo complejo, difícil de poder lograr, debido a diversos factores socioculturales, sin embargo, señaló “hoy es todo un éxito”.
Explicó que los jóvenes ayudan en todas las tareas, como limpieza, desinfección, lavar las frutas, preparar, y atender a los clientes; actividad que dijo, es la que más les emociona.
“Hemos tenido muy buena respuesta, los clientes nos felicitan por esta labor y me han dicho que son excelentes anfitriones”, indicó.
Resaltó que se trata de un proyecto que se preparó por meses con la Fundación Unidos Pro-Down, para fomentar la participación de las personas con esta discapacidad intelectual en el ámbito laboral.
Como retribución por sus servicios, reciben una beca laboral, para que empiecen a tener sus propios ingresos y se sientan independientes.
Jiménez Colmenares sostuvo que las personas con discapacidad tienen derecho a participar en el desarrollo de sus comunidades, y el deber de la sociedad es no discriminarlos, sino sumar esfuerzos para garantizar su acceso a la educación, la salud y el empleo en situaciones dignas.
“Por eso es importante que las empresas generen más espacios para ellas”, comentó.
Por su parte, la Fundación Unidos Pro-Down, señaló que trabajan con el DIF tratando de incluir a jóvenes y adultos en diferentes programas con el objetivo de que puedan desarrollarse plenamente.
Destacó que en esta asociación se atienden desde recién nacidos hasta personas mayores de 40 años de edad, con terapias y capacitación laboral.
Unidos Pro-Down destacó que en el país hay empresas socialmente responsables que permiten y fomentan la participación de esta población en el sector laboral, pero en Chiapas, señaló, sí está costando más.
“Nosotros estamos capacitándolos para el área laboral; lo único que queremos es una oportunidad donde ellos se puedan desempeñar, por eso DELI-DIF es una oportunidad que agradecemos profundamente”, destacó.
El Síndrome de Down se trata de un trastorno genético en el cual se altera el cromosoma 21, es decir, se duplica, por lo que la persona tiene 47 cromosomas en lugar de 46, y según la Organización Mundial de la Salud (OMS), afecta a 1 de cada 700 nacimientos.
La expectativa de vida de las personas con SD ha aumentado mucho en las últimas décadas, pasando de 25 años a 60 años; incluso hay personas que viven hasta los 80.












