Familiares de los cinco policías retenidos en la comunidad Río Florido, Ocosingo, marcharon en la capital chiapaneca con el objetivo de pedir su liberación tras 15 días de permanecer retenidos por el Frente Nacional por la Lucha del Socialismo (FNLS).
Linda Moreno, una de las esposas, comentó que entre los elementos retenidos están algunos que han servido al estado desde hace 25 años, por lo que piden se prepondere el diálogo y no la violencia en el conflicto.
Su preocupación es que hasta el día hoy no han sabido en qué condiciones físicas y de salud se encuentran, ya que desde que fueron retenidos no han dado algún tipo de mensaje.
Ante ello, comentaron que en caso de no existir una respuesta contundente que dé fe del estado de los policías, iniciarán una huelga de hambre.
Los policías ministeriales José Luis Tondopó Medina y Fernando Tondopó Medina, así como de los policías estatales Carlos Enrique Gordillo Aguilar, Fredy Sánchez García y Bernal Hernández Altunar, están retenidos desde el 18 de julio, cuando regresaban de un resguardo.
Moreno comentó que han tocado todas las instancias para exigir la liberación inmediata, inclusive se acercaron al presidente Andrés Manuel López Obrador en su llegada a Chiapas el pasado viernes, sin embargo, las cosas siguen igual.
A su vez, Elaine Sánchez García, hermana de Fredy, indicó que ya no saben qué hacer, debido a que no les han presentado alguna foto o video como una evidencia de que sus familiares se mantienen vivos.
“Liberen a nuestros familiares, ya no sabemos qué hacer, nos piden paciencia (…) No queremos violencia, queremos la paz para la liberación” comentó.
Al mismo tiempo, Senaida García, madre de Fredy, habló sobre su posible participación en la huelga que se pretende realizar, en donde sólo se limitó a decir que “doy la vida por la libertad de mi hijo, vamos a entrar en huelga de hambre si no se resuelve”.
Moreno pidió que se instale una mesa de diálogo entre la organización y las autoridades del estado con el objetivo de llegar acuerdos y no se tengan consecuencias fatídicas.
“No tenemos ninguna prueba, ellos nos dicen que ya los vieron, pero no sabemos si en realidad es verdad, no podemos seguir pasando días de brazos cruzados; ellos piden un intercambio, que liberen a un integrante”, comentó.
Además, aclaró que los familiares no tienen nada en contra de la organización, pero sí insistieron en que deben de dejar en libertad a los cinco policías.
“Nosotros exigimos una mesa de diálogo entre las dos partes; el uso de la fuerza pública pondría en riegos la vida de nuestros familiares, pedimos se actúe pronto y de forma pacífica”, finalizó.












