Ana Laura Mondragón * CP. Ayer sábado se cumplieron cuatro días de que internos del Centro de Readaptación Social de Ocosingo se suturaran los labios y se declararan en huelga de hambre por la situación deplorable en que se mantiene a los reclusos.
Familiares de los afectados que responden a los nombres de Javier Ambrosio Gómez, Juan Carlos Cruz Pérez, Jairo Domínguez Pérez, Fernando Colmenares Cruz, José Calvo Martínez, Gustavo Gómez Zenteno y Carlos Aguilar Vázquez, dieron a conocer que pese a los llamados que se le han hecho a las autoridades y al Consejo Estatal de Derechos Humanos ninguna de las partes ha mostrado disposición para atender estos casos.
Indicaron que tras casi la semana de ayuno, los internos ya empiezan a dar muestras de afectaciones a su organismo, sin embargo, resaltaron, es tanto el olvido en este Cereso que entre las carencias también se encuentran la de un doctor o enfermera que los pueda atender en algún caso de emergencia.
Narraron que los huelguistas permanecen en la reja principal con los labios suturados con una hoja en donde apenas se ve sus peticiones, y es que señalaron los declarantes, la direcciones de ese lugar no les ha proporcionado ningún tipo de apoyo, sino que resaltaron, los amenaza para deserten de su movimiento.
Recordaron que entre las solicitudes se encuentran: petición de traslados, la falta de alimentos, la inexistencia de alguna forma de adquirir comida, atención médica, así como los abusos de algunos custodios, quienes supuestamente se niegan a entregar cantidades de dinero que son enviadas a los internos. Los familiares hicieron un llamado a la Coordinación General de esos centros de readaptación para que se haga una revisión de la situación que existe en este lugar, ya que indicaron, desde el pasado jueves se les intenta sobornar con 15 mil pesos para resguardar sus vidas.











