Damnificados| desesperados

"Fredy Martín Pérez * CP. Familias de damnificados por el huracán Stan de este poblado están desesperadas. Se cumplirán nueve meses desde que perdieron sus casas y el gobierno no quiere ayudarlas.

Mientras el Grijalva crece en todo su esplendor con la llegada de la temporada de lluvias, Rodrigo Gómez Roblero, un hombre que perdió su hogar, muebles y enseres, cuenta que por su insistencia para demandar ayuda ""hasta mal hemos caído"" ante las autoridades.

Desde las lluvias que trajo Stan, en octubre pasado, Rodrigo, su esposa Alejandra Ramírez Sargento y sus hijas: Guadalupe, Emelia y Rosita improvisaron una vivienda a pocos metros de su morada, pero tuvieron que mudarse en estos días porque el agua se cuela por el techo.

Agua Zarca es un poblado del municipio de Frontera Comalapa que sirve de límite entre las regiones Fronteriza y Sierra. Por aquí discurre el Grijalva alimentado por una infinidad de arroyos y ríos.

El agua que se ha colado en el techo de la vivienda de Rodrigo lo ha obligado a vivir más cerca del Grijalva o Cuilco (como le llaman en Guatemala). ""Ya nos bajamos (hacia el río) porque la galera que hicimos gotea mucho"", explica el agricultor de 35 anos.

Dice que él, su esposa y sus hijas no quieren estar en su casa, porque ""está goteando mucho"". No tuvo otra opción que acercarse más hacia el caudal del afluente, donde ahora han encontrado una casa donde ""no gotea el agua"" del techo.

Desde hace dos semanas ha llovido en la Sierra. En las montanas parecen descansar las nubes. De ahí no salen. El agua que ha caído ha destrozado la carretera Frontera Comalapa - Motozintla.

Apenas en días pasados pudieron transitar autobuses de pasajeros por la vía, después de tres días de danos por derrumbes.

Las ocho familias de Agua Zarca parecen estar en el olvido. Desde que perdieron sus viviendas, que aun permanecen tapiadas por arena y agua, lo único cierto que tienen es la promesa del gobierno que les ayudará con la construcción de sus vivienda, pero no saben cuándo será.

-zQué van hacer ante la negativa de las autoridades?, se le pregunta a Rodrigo.

-Bueno, hasta aquí no tenemos ni la menor idea de qué es lo que vamos hacer.

-zY no han hablado con las autoridades?

-Pues sí ya hemos ido, pero yo creo que hasta mal les hemos caído, porque hasta nos han reganado que por qué estamos yendo mucho... y no hay nada.

-zY qué han hecho durante todo ese tiempo que no han tenido su casa?

-Pues... estar ahí metidos donde estamos.

Ovidia Ramírez Sargento está en las mismas condiciones que Rodrigo. Ella también espera que el gobierno le diga cuándo y dónde le construirán su casa.

""Queremos que se resuelva esto porque ya está lloviendo mucho"", explica esta mujer que confiesa estar al frente del hogar, con una madre recién operada y un ""padre alcohólico"", porque su hermano Sargento, la principal fuente de ingresos, se fue a la Sierra a trabajar como agricultor.

La antigua casa de Ovidia ha quedado al ras de suelo. Sobre ella crecen arbustos y hierva. Con sus hermanas Laura, Rosy, Eduardo y sus hijas Miriam Gabriela y Alfonso Ramírez Pérez, rentan una choza, pero esperan que el gobierno les reponga la que perdieron.

""Ya tenemos casi nueve meses y no sabemos nada. Queremos saber si nos van ayudar o no, porque ahorita ya empezó la lluvia y a subir el río"", explica Ovidia, ama de casa de 31 anos de edad.

Dice que su familia está atemorizada por el crecimiento del Grijalva que cada día va ""para arriba"" con las lluvias que no paran. ""Queremos saber si el gobierno nos va ayudar, porque tiene ya nueve meses que no recibimos nada, ni despensa, ni casa, nada..."".

Pero al igual que Ovidia y Rodrigo, los demás damnificados de esta comunidad de Frontera Comalapa siguen en el olvido. Ninguna autoridad parece escucharlos, justo cuando la amenaza del Grijalva está a sus pies.

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