La dirección regional del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) informó que ya ha dado cuenta a la Fiscalía General de la República (FGR) para que se inicie una investigación respecto a un posible daño a la Zona Arqueológica de Izapa.
El pasado 8 de abril, por redes sociales circuló información e imágenes que detallaban de la construcción de un fraccionamiento a un costado de la zona arqueológica, por tanto, el personal de la dirección dio seguimiento a la denuncia hecha por ciudadanos y custodios del INAH en relación con unos trabajos sin permiso, ubicado en el municipio de Tuxtla Chico.
La dirección comentó que ese día se reportaron ruidos provenientes del grupo H dentro de la zona, lo que parece extraño, ya que actualmente los grupos abiertos al público hasta antes de la pandemia eran en el grupo F y dicho sitio es el más conocido por la gente, ya que está a orilla de la carretera Tapachula-Tuxtla Chico.
En este sentido, el grupo H se encuentra en medio del grupo A y grupo B, y si bien es un predio particular que no tiene personal de custodia del INAH, contiene, como gran parte del asentamiento de Izapa, varios vestigios arqueológicos, entre ellos basamentos y pirámides.
Cabe aclarar que la declaratoria de monumentos arqueológicos de Izapa, expedida en diciembre del 2001, abarca más de 127 hectáreas y están protegidas por la Ley Federal sobre Monumentos y Zonas Arqueológicas, Artísticas e Históricas.
El basamento número 46, que fue el dañado, se ubica casi al centro del grupo H, era un montículo de medidas aproximadas entre 35 a 40 metros de largo por 22 de ancho, y en algún tiempo de 1.5 metros de altura.
Actualmente se pueden visualizar unos 80 centímetros, se encuentra cercano a un hundimiento de tierra o laguna pequeña (reservorio). El basamento 46 fue demolido en su parte central, regando el material en varios metros de norte a sur para tratar de llenar la laguna y emparejar todo ese espacio.
Sin embargo, en la estructura 47 no hubo daño, tampoco hubo retiro de ninguna estela o altar en dicho sitio.
Ese mismo día, los pobladores después de tener un diálogo con ellos, expresaron que pondrían cadena, candado y no permitirían que la maquina regresara, ya que de alguna manera pararían los trabajos.
Olivia Lara Jiménez, encargada del despacho del Centro INAH Chiapas, mencionó que ante las denuncias, desde el día 8 de abril los trabajos quedaron cancelados y el personal del jurídico del INAH comenzó los trámites de la denuncia ante la Fiscalía General de la República y en coordinación con Obras Públicas y al Ayuntamiento de Tuxtla Chico, quienes enviaron de inmediato personal en dos ocasiones junto con policías, además se pidió la cancelación de los trabajos.












