Se triplica DFI en la entidad

Se estimó que 36 mil 272 personas se han visto obligadas a huir de su lugar de residencia por actos de violencia local durante el 2021 a nivel nacional, y de acuerdo con la Comisión Mexicana de Defensa y Promoción de los Derechos Humanos (CMDPDH), en la entidad se desplazaron forzadamente 2 mil 56 personas.

A nivel nacional se presentó un alza de 384.5 % en comparación con el periodo de enero a septiembre del 2020. Dando continuidad a la tendencia, en la entidad solamente se presentaron 668 casos de DFI en dicho periodo, tres veces menor que en el 2021.

Según el informe de la organización, Chiapas junto con Zacatecas, Michoacán y Chihuahua se encuentran dentro de las entidades con más episodios de Desplazamiento Forzado Interno (DFI).

La organización internacional subrayó que es altamente probable que estas cifras estén subestimadas por las dificultades que existen para dar seguimiento a los desplazamientos, los cuales son originados por la violencia en las diversas entidades del país.

En contraste, las cifras que plantea el Centro de Derechos Humanos “Fray Bartolomé de las Casas” (Frayba), estiman que 3 mil 205 personas tuvieron que huir de sus tierras este año, debido a la violencia del crimen organizado, tan sólo en los municipios de San Andrés y Pantelhó.

Del 2010 al 2021, en los Altos y Norte de Chiapas el Frayba ha documentado unas 14 mil 776 víctimas desplazadas por la violencia. Si en algo coincide, es que 2021 ha sido el año con el mayor índice de DFI.

De acuerdo a la CMDPDH, “para dimensionar cuántas personas han sido desplazadas en México por la violencia, imagina que con el número total de víctimas que hemos registrado (2016-2020) se llenarían cuatro veces y medio el Estadio Azteca”, siendo la cifra total de 356 mil 792 personas.

Es de destacar la intervención de la organización sueca SweFOR, la cual participa en las misiones de observación en Chiapas, apuntando que debido al DFI existe una gran necesidad de ayuda humanitaria, llamando al Gobierno Estatal y Federal a atender los orígenes de la violencia.