Desempleo afecta a la población indígena
Criminalidad, migración y desplazamiento están siendo los principales problemas que enfrentan las comunidades indígenas. Cortesía

“En San Cristóbal de Las Casas vemos a las personas que venden artesanías o ropa tradicional en la calle en su actividad diaria, y en algunos de los casos se les ve con desprecio, y cuando les compran tratan de regatear a lo máximo”, subrayó la economista de la Universidad Autónoma de Chiapas (Unach), Adriana Cruz Ayanegui.

De acuerdo a la investigadora, la inestabilidad política y económica, la falta de inversión en la industria que genere empleos en la sociedad y la crisis por la que se atraviesa, son los factores principales que generaron despidos masivos, pocos empleos, fuga de capital y cierre de empresas.

Esta situación, aunado a una mala planeación financiera y pocas estrategias ante las crisis, está afectando severamente a los pueblos indígenas; criminalidad y migración están siendo las principales variables con crecimiento más observables.

“El sector de la criminalidad por el desempleo lo está viviendo gran cantidad de personas y está atentando contra los bienes y la integridad física de los ciudadanos. Y lo padecen frecuentemente, ya que parte del origen es no tener un empleo estable que les garantice ingresos suficientes para mantener a su familia”, indicó.

Acotó que esa es la razón por la que se observa mucha delincuencia en lugares como la zona norte o mercados clandestinos en San Cristóbal de Las Casas.

Chiapas es el único de 32 estados en donde más de la mitad de sus habitantes no tiene un ingreso mensual que alcance a cubrir sus necesidades básicas alimentarias.

“Todos merecemos tener una vida digna, con buena solvencia económica. Sabemos que hoy más que nunca el indígena está pasando por una situación difícil; si como sociedad vemos a futuro el problema del mercado laboral como crítico, las oportunidades para los indígenas se reducen al máximo”, subrayó.

La migración, otra consecuencia

Por otra parte, Cruz Ayanegui resaltó que una de las peculiaridades de la región de Los Altos es que la comunidad indígena entró en un fuerte contacto con un gran número de extranjeros que se hospedaron en sus comunidades por lapsos más o menos largos y recibieron un amplio apoyo internacional, tanto político como económico.

Pero al mismo tiempo, la falta de resultados concretos, tras años de permanente movilización, “generó entre las personas indígenas un desencanto. La única opción que vislumbran es abandonar su terruño en busca de trabajo en lugares cada vez más alejados”.

Destacó que los pueblos indígenas enfrentan muchos desafíos en un panorama donde hay una constante violación a sus derechos humanos y desplazamiento forzado por actividades comerciales, como la explotación de los recursos naturales.

“Se les priva de su derecho a controlar desarrollo con base en sus valores, necesidades y prioridades; no tienen acceso a los servicios sociales y a menudo se les excluye de los procesos de consulta sobre proyectos que afectan a sus tierras”, manifestó.

Por último, llamó a la reflexión y sustentó que “el México independiente no se concibió como una nación de sangre pura y blanca; nuestro país nació de sangre y cultura mezclada entre españoles, indígenas y negros”.