Caficultores deben volverse empresarios

“Nos hemos encargado, por décadas y por malas prácticas, de hacer al productor de café dependiente; ahora lo que tenemos que hacer es volverlo independiente, volverlo empresario y no traerle un empresario que se vuelva rico con el trabajo del productor; el trabajo del gobierno debe ir encaminado hacia ahí”, externó el investigador de la Facultad Maya de la Universidad Autónoma de Chiapas (Unach), José Juan Zúñiga Aguilar.

El también docente comentó sobre la necesidad de llevar a México “a la posición que se merece”, porque si bien ocupa un lugar preponderante en la producción de café, “necesitamos hacer más productivos a nuestros cafetales, ser competitivos como lo mencionan los estudios internacionales, y eso requiere de productores competitivos”.

Señaló que hay una iniciativa del gobierno que se llama “Sembrando Vida”, la cual tiene ciertos claroscuros, pues genera una dependencia del producto con el gobierno y los acaparadores, sin avances sustanciales en la calidad de vida de los caficultores.

“El otro programa que es muy bueno es Producción para el Bienestar, que permite a los productores no solo conocer los aspectos técnicos de la productividad, sino la capacidad para organizarse en asociaciones productivas”.

Subrayó que esta iniciativa organiza a los productores y los convierte en empresarios, “ya no se les dice cómo hacerlo, para eso está ‘Sembrando Vida’”. Sin embargo, “este es un programa que no tiene mucha difusión, pero el impacto que puede tener y puede dejar, si se mantiene, podría ser decisivo para que el productor entienda que no solo es un proveedor de materia prima, sino que es el eslabón más importante”.

Opinión

“No le vamos a enseñar a un agricultor cómo sembrar y cómo sobrevivir, ellos son los expertos en eso, nosotros tenemos que respetarlos y admirarlos”, destacó el investigador al tiempo de sostener que hay regiones de Chiapas que han perdido la capacidad de producir café de alta calidad, no solamente por el problema de divisas, también por la falta de diversificación de ingresos.

“Pero la diversificación no es fácil”, pues esta requiere de tiempo y, al no ser llevada a tiempo, puede generar un malestar social y desencadenar problemas sociales.

“Necesitamos un programa consistente, transexenal y que realmente conduzca a la mejora de las condiciones de vida de los caficultores, por lo que se requiere que el gobierno tome las riendas y que establezca medidas para que ello funcione”, concluyó.