Daniel Vázquez, 10 años en el lenguaje de señas

Daniel Vázquez, 10 años en el lenguaje de señas

Hace más de 10 años comenzó la aventura para romper estigmas y derribar las barreras de comunicación habitual; de aprender una nueva forma de entender la vida, para tener un acercamiento más directo con las personas que presentan una discapacidad auditiva.

Daniel Vázquez García lleva más de una década como intérprete de lenguaje de señas; una actividad que, lamentablemente, en Chiapas aún no se le toma la importancia que se merece. La sensibilización hacia la población ha sido lenta.

La inspiración de su formación profesional fue su familia; su esposa es sorda, hace años cuando inició la relación él desconocía el tema; al observar las necesidades que tiene esta población, se alejó de su mundo para sumergirse a otro camino que, ahora dice, le permite ver la vida desde otra perspectiva.

“Pensaba que escribiéndole ella me iba a entender, desgraciadamente me di cuenta después, estudiando más a fondo el tema, que el 80 por ciento de los sordos no sabe leer ni escribir”, relató en entrevista para Cuarto Poder.

Acciones

A través de un proyecto que presentó -y fue avalado en su momento- a la Junta de Coordinación Política (Jucopo) del Congreso Local, hoy se desempeña como intérprete para las personas vulnerables, en las sesiones ordinarias y extraordinarias del recinto legislativo.

Reconoce que el modelo viene de la Ciudad de México y lo que se busca es que otras instituciones de Chiapas lo repliquen, porque no solamente en el Congreso están las personas sordas; en todas las dependencias de gobierno, puntualiza, debe existir un intérprete.

Añade que en la entidad los pasos son pequeños en este rubro, porque se piensa que los intérpretes tienen que hacer el trabajo gratuito pero, al final de cuentas, se trata de una profesión que también merece una remuneración económica.

-¿Cómo te preparas para una sesión legislativa?

A un costado de la estatua que identifica al Congreso del Estado, con la imagen de Benito Juárez, con una camisa rosa que contrasta con el negro de su traje, en un recinto silencioso, puntualiza que, al tratarse de artículos, reformas y adiciones, la forma de comunicar el mensaje está basado en las palabras que van emitiendo los diputados, cuando éstos dan sus discursos.

Es ahí cuando se da la interpretación más común, pero se tiene que buscar un leguaje que pueda ser entendible para los sordos; las traducciones nunca se hacen de manera literal, tampoco se altera el contenido.

-¿Hay propuestas para ir hacia otros espacios?

Vázquez García señala que lo más importante es construir un proyecto que se acepte en el gobierno del estado o en los ayuntamientos, que permitan que los intérpretes puedan enviar mensajes a las personas sordas que se interesan en las actividades que realizan las autoridades pero, más allá de eso, se trata también de un tema de inclusión.

-¿Es difícil aprender a comunicarse con el lenguaje de señas?

Agrega que es como cualquier otra actividad, que requiere de interés y práctica; lo divide en tres niveles: el básico, intermedio y avanzado pero, para ser intérprete, se requiere de otro tipo de capacitación.

“Para entablar una comunicación con un sordo, preguntarle su nombre, dónde vive, cuántos años tiene” se tiene que llevar un curso que no implica mayor esfuerzo.

-¿Se interesa la población en aprender?

En el Congreso Local existe un proyecto para que, de manera interna, el personal lleve un curso básico para que, en un futuro, también exista una atención más integral para las personas vulnerables que visiten el recinto legislativo.

Como anécdota, recordó, hace algunos meses llegó al Congreso Local el presidente de la Asociación de Sordos de Fútbol para hacer unas peticiones y Vázquez García fungió como un vínculo entre ambas partes.

Daniel resalta que la comunicación con su pareja y con sus dos hijos se da a través del lenguaje de señas; ellos aprendieron desde muy pequeños a comunicarse de esa forma con su madre; en su familia, también su cuñada y su sobrino presentan un problema auditivo, este lenguaje les ha permitido enfrentar cualquier obstáculo y derribar cualquier barrera de comunicación habitual.