Daños colaterales en niñez chiapaneca, por la pandemia

Daños colaterales en niñez chiapaneca, por la pandemia

La falta de registros de personalidad, desplazamientos por conflictos armados y una tendencia al reclutamiento por parte de organizaciones delictivas, fueron los riesgos colaterales que vivieron este año los menores chiapanecos, de acuerdo al informe oficial sobre la situación de los derechos de las niñas, niños y adolescentes en México 2021 de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH).

El informe detalló que en Chiapas, comunidades enteras han sido desplazadas o viven sitiadas por enfrentamientos de grupos armados a raíz de conflictos territoriales, con consecuentes impactos para la vida de niñas, niños y adolescentes.

Además, la estrategia del programa “Aprende en casa” requiere de un acompañamiento de las familias que, en esas zonas, no es posible brindar, dado que la prioridad es buscar refugio y trabajo en otros lugares para la subsistencia de sus integrantes.

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos estimó que, por lo menos, 30 mil niños en las entidades federativas con mayor riesgo de reclutamiento de personas son Estado de México, Jalisco, Chiapas, Puebla y Guanajuato.

El 26 de marzo de 2020, la CNDH exhortó al gobierno de Chiapas a salvaguardar la vida, integridad personal y seguridad de las comunidades indígenas en conflicto por la disputa de tierras de la zona limítrofe de los municipios de Aldama y Chenalhó, ya que los constantes ataques a la población civil ponen en riesgo la vida, integridad personal y seguridad, pero sobre todo a las niñas y niños de esas comunidades

Pocos niños tienen registro

México tiene una cobertura del registro de nacimientos de 95.8 % de niñas y niños menores de cinco años, sin embargo, son los estados del suroeste, Chiapas, Guerrero y Oaxaca, los que presentan las mayores brechas. Con excepción de Chiapas (88.7 %), todas las entidades superan una cobertura de registro de 90 %.

En el estado también se observó que entre el 39 y el 52 % de los nacimientos se registraron entre los dos y 11 meses. Dos de cada tres personas son menores de un año, y una de cada 10 se registra en la entidad cuando son mayores de cinco años de edad, lo cual es indicador de prácticas de registro tardío de nacimiento.

Durante 2021 se presentó una disminución de 22.1 % respecto a los registrados durante 2020.