"Julio César Rincón * CP. Pablo Salazar Mendiguchía intenta desde la cárcel dinamitar el estado mediante vituperios y artilugios en un claro revanchismo político contra el actual gobierno que encabeza Juan Sabines Guerrero.
En la medida como se acerca el proceso electoral, Salazar Mendiguchía arrecia sus críticas contra la presente administración, en el afán de saltar a la palestra como una víctima más del sistema.
Sin embargo, el ex Gobernador aliancista está fichado como uno de los mandatarios más aberrantes en la historia moderna del país.
De ser un tirano, ahora en su posición de mengano, intenta a través de los medios alternativos propagar una imagen de puritano.
En dos entrevistas concedidas a medios de comunicación nacional, el ""carnicero de Soyaló"", cuyo mote se le adjudicó por su manera de pensar y actuar, lanzó una seria de blasfemias contra su predecesor.
No obstante, lo que soslaya y no ahonda es de los atropellos y crímenes de lesa humanidad que cometió cuando estuvo en el poder (de 2000 a 2006).
En los archivos y gráficas de Cuarto Poder descansan los testimonios de las injusticias con que se condujo Pablo Salazar, ahora recluso del Penal de Huixtla.
La lista de agravios y agraviados tienen nombres y apellidos y entre los casos más notables se encuentra los siguientes: la persecución y encarcelamiento de líderes magisteriales de la Sección 7 del SNTE; el linchamiento de estudiantes de la Escuela Normal Rural Mactumactzá, resistencia que por cierto, dejó como saldo a un normalista muerto y a varios encarcelados.
Asimismo destaca la embestida contra campesinos en el municipio de Tila y la incursión violenta en la cabecera municipal de ""Venustiano Carranza"".
En lo que respecta a los medios de comunicación, resalta la criminalización de la libertad de expresión, principalmente contra los dueños del periódico Cuarto Poder, cuyo director general, Conrado de la Cruz Jiménez, murió en el exilio por hacer uso de la crítica.
Por ello, los agraviados coinciden con Pablo Salazar cuando dice que él no merece estar en el penal donde se encuentra; pues su lugar es un reclusorio de máxima seguridad.
"











