Al Movimiento Campesino Regional Independiente (Mocri) una organización creada hace más de 26 años en Chiapas, se le ha señalado como un grupo invasor de predios que ha asolado la paz en diversos municipios del estado.
Bajo el cobijo de grupos de poder, la Mocri ha llevado a cabo despojos a propietarios de terrenos en colonias de la periferia de Tuxtla Gutiérrez y municipios aledaños a la región metropolitana, dejando indefensos a los propietarios de los terrenos que piden justicia ante una autoridad que hacen oídos sordos.
Lo anterior lo manifiestan colonos de Loma Larga, un predio ubicado en el norte oriente de la ciudad, donde más de 500 lotes fueron invadidos por esta organización.
Otros propietarios de terrenos invadidos por esta organización ha sido en el Fraccionamiento Magaly del municipio de Berriozábal, donde en septiembre de 2017 ingresaron de manera ilegal a las propiedades, exigiendo a los dueños dejar sus tierras porque pasarían a formar parte de su posesión.
Uno de los afectados afirmó que él se encontraba labrando la tierra cuando fue rodeado por unas personas que le pidieron salirse del lugar, diciéndole que si quería conservar un pedazo de su propiedad tenía que adherirse a la organización, donde debían estar en las acciones que establece la agrupación, pues de lo contrario perdería por completo la tierra.
De esta manera y bajo el manto de la impunidad esta organización ahora incursiona en el servicio de transporte público, invadiendo rutas del transporte concesionados en la capital del Estado.
¿Quién es el brazo protector de esta organización que violenta el estado de derecho en Chiapas? ¿Quién financia a la organización? Puesto que las unidades que utilizan en el servicio de transporte en la modalidad de taxi son unidades nuevas.
Son algunos de los cuestionamientos que se hacen los concesionarios y choferes del transporte público en la capital, pues de la noche a la mañana, unidades piratas con la leyenda de la Mocri, prestan el servicio.
Cabe hacer mención, que actualmente el precio de lista de las unidades que se utilizan comúnmente en el servicio de transporte en su modalidad de taxi, oscilan desde los 149 mil 300 pesos hasta 267 mil 900 pesos.
Estos costos rebasan por mucho, la capacidad económica de muchos de los miembros de la Mocri, pues es bien sabido que la gran mayoría esta en un nivel de pobreza alta y muy alta.
Competencia desleal
Ricardo García, operador de la ruta de colectivo del fraccionamiento Jardines del Grijalva, lamenta que la Secretaría de Transportes y la misma SCT no sancionen a los vehículos que trabajan de forma irregular, siendo ambas dependencias las encargadas de vigilar la circulación de automóviles que estén fuera de la ley.
A lo anterior, la Ley de Transportes en el estado recalca en su artículo 47 que “se escuche a los concesionarios locales que pudieran resultar afectados y se resuelva, en su caso, con el fin de evitar cualquier acto de competencia desleal, de acuerdo a las circunstancias se iniciará el procedimiento de revocación o cancelación del permiso otorgado para tal efecto por la Secretaría”.
Los grupos de “piratas”, entre ellos los de la Mocri, han aprovechado el conflicto que ha generado el tema de la liberación de concesiones en el transporte público, para entrar con vehículos particulares a dar el servicio en el estado.
Aunque no existe una cifra del número de unidades de la Mocri que operan dentro del sector transporte en Chiapas, en el caso de Tuxtla Gutiérrez, se sabe que la gran mayoría brinda el servicio en colonias que se encuentran en el lado oriente de la capital, principalmente los nuevos fraccionamientos que confluyen con el municipio de Chiapa de Corzo.
El representante de la Alianza del Autotransporte del Estado de Chiapas, Mario Bustamante Grajales, ha advertido en reiteradas ocasiones de las consecuencias de consentir al transporte irregular, pues se fomenta la ilegalidad de quienes sin ningún permiso otorgan el servicio.












