De la persecución a la paz social

"Rolando Domínguez * CP. En pleno centro del estado de Chiapas existe una comunidad llamada Nueva Zinacantán, localizada dentro del municipio de Chiapa de Corzo, donde actualmente impera un clima de paz y armonía después de haber sido desplazados por diferencias de intolerancia religiosa.

Este pequeño poblado se encuentra ubicado aproximadamente a diez minutos de la heroica ciudad chiapacorceña, a un costado de las casetas de la autopista de cuota Tuxtla-San Cristóbal de Las Casas se encuentra dicha comunidad, donde se hacen valer los usos y costumbres.

La principal actividad productiva de la comunidad es la agricultura, con el maíz y frijol, y a partir de que concluye el ciclo de siembra y cosecha, los hombres también se dedican a las labores de construcción de obras.

Aunque aún se recuerda el difícil momento de partir dejando su lugar de origen y sus tierras, Santiz Pérez afirma que valió la pena tal sacrificio, pues era latente un choque en donde sus vidas podían peligrar, pues representaban la minoría.

Enrique Antonio Santíz Pérez, agente municipal de Nuevo Zinacantán, explica que fue exactamente un 11 de septiembre de 1990 cuando desbordó el conflicto religioso, confrontación en donde fueron amedrentados y golpeados hasta ser obligados a salir de sus casas, porque no se les toleró que profesan una religión distinta. ""Llegamos alrededor de 1990, la causa de la expulsión de nuestro municipio fue por el evangelio, porque somos evangélicos, como no nos querían nos expulsaron y ya llevamos más de 21 años que estamos acá"", señaló la autoridad del ejido.

Explicó que pertenecían a tres parajes del ejido de Xenom, llamados Zequentik, Granadilla y Chikinibaló, y gracias a la ayuda de un miembro evangélico pudieron hacerse de un terreno que comprende ocho hectáreas, el que actualmente es conformado por cerca de 120 familias.

Finalmente, afirmó que en Nueva Zinacantán se respira tranquilidad y se vive feliz porque no sufren ningún tipo de amenazas, sus vidas ya no corren peligro y pueden profesar su religión.

""Casi no tenemos problemas, acá no tenemos drogadicción y alcoholismo, casi cien por ciento somos evangélicos, en esta colonia hay preescolar, primaria y telesecundaria"", acotó.

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