El alcalde de Aldama, Adolfo López Gómez, informó que habitantes de la vecina comunidad de Santa Martha, municipio de Chenalhó, hirieron de bala esta mañana al indígena Julio César Pérez Pérez, de 24 años de edad.
Por separado, el Centro de Derechos Humanos “Fray Bartolomé de Las Casas” (Frayba) informó que el “asedio persiste”, pues “durante esta semana han habido 61 ataques armados” de Santa Martha hacia las comunidades de Aldama.
Explicó que Pérez Pérez “fue llevado al hospital de San Andrés Larráinzar, donde se les comentó que no habían los materiales necesarios para su atención, por lo que fue de trasladado al Hospital de Las Culturas en San Cristóbal de Las Casas, en el que refieren fue atendido de manera degradante y discriminatoria, pues el médico se negó a extirpar la bala alojada en su cuerpo refiriendo de manera burlesca que ‘eso de extraerlo sólo pasa en las películas de acción’, para después darlo de alta sin mayor atención a su condición médica”.
López Gómez añadió que el lesionado es originario de la comunidad de Xuxchén, perteneciente a Aldama.
“Las agresiones de los grupos armados de corte paramilitar de Santa Martha comenzaron hoy por la mañana, desde varias trincheras como le llamamos, ubicadas en Telemax, Tocoy, Toctic y Volcán”, dijo.
Manifestó que desde esos puntos, hombres “con armas de alto calibre agreden desde la madrugada de este domingo a las localidad de Cokó y San Pedro Cotzilnam”.
Explicó que Pérez Pérez fue herido en la pantorrilla con arma de grueso calibre cuando en un vehículo y junto con otra personas trasladaba blocks de San Pedro Cotzilnam a Xuxchén, pues en esta última se ejecuta una obra de viviendas, con techo financiero del municipio.
“Estamos surtiendo material y en varias ocasiones han sido agredidos muy fuertemente los camiones de Aldama y de municipios cercanos que nos apoyan en llevar el material”, señaló López Gómez.
El Frayba manifestó su preocupación “por la intervención insuficiente del Estado mexicano a fin de cesar la violencia existente en la región. Las autoridades estatales y nacionales perpetúan una dinámica de exclusión y discriminación estructural en contra de las poblaciones indígenas del estado chiapaneco cuyo derecho a la vida, a la paz, y a la integridad física y emocional parecería no ser un valor importante de proteger”.
Abundó: “Nos parece indignante que, tras los años de aumento de la violencia en contra de la comunidad de Aldama, situación que además de los asesinados y heridos ha dejado graves impactos psicosociales en la población, las autoridades sigan interviniendo mínimamente, sin la urgencia y la disposición máxima de recursos que una situación tan grave como esta necesita; tan sólo esta semana hemos registrado 61 agresiones armadas hacia las comunidades de Aldama”.
Recordó que el 23 de abril, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos otorgó medidas cautelares en favor de las comunidades de Aldama, “que han sido constantemente agredidas, solicitando al Estado mexicano que adopte las medidas de seguridad necesarias y culturalmente pertinentes, para proteger la vida e integridad personal de sus pobladores”; mas “las acciones han sido insuficientes para asegurar que cesen los ataques armados en contra de la población de Aldama”.











